jueves, 2 de enero de 2014

Inteligencia Emocional: Ponerse en la piel del otro

Tradicionalmente la inteligencia emocional se ha relacionado con capacidades cognitivas tales como la memoria y la capacidad personal de superar un problema. No obstante, y así la historia lo ha demostrado, ésta se ha relacionado con más facilidad con aspectos como la empatía, la motivación, el estado de ánimo… Son numerosos los estudios que se han llevado a cabo desde el área de la psicología para llegar a conocer mejor esa capacidad innata tan importante.
Y es que estos han llegado a demostrar que ésta no sólo constituye al ser humano sino que lo determina y hace que su nivel de bienestar se distinga del de otros. Dichos estudios fueron realizados por numerosos como por ejemplo John D. Mayer, y  junto con Peter Salovey, ambos pioneros en la materia y descubridores de esta capacidad.

Aunque antes que ellos Thorndike, en 1920, utilizó el término inteligencia social para describir la habilidad de comprender y motivar a otras personas. Al igual que él, David Wechsler en 1940, describió la influencia de factores no intelectuales sobre el comportamiento inteligente, y defendió, además, que nuestros modelos de inteligencia no estarían completos hasta que no pudieran describir adecuadamente esas nuevas capacidades.

Y es que todos los psicólogos que de un modo u otro bordearon esta materia llegaron a una misma conclusión: El ser humano es profundamente complejo.

Precisamente por ello durante la década de los ochenta Mayer y Salovey continuaron con sus investigaciones y fue entonces cuando se dieron cuenta de que los modelos tradicionales no eran suficientes como para captar las múltiples destrezas y habilidades de la inteligencia humana. Fue entonces cuando acuñaron por primera vez el término: “inteligencia emocional”.

Bastantes años después, ya en 1995, Daniel Goleman, hizo popular dicho concepto a través de sus columnas periodísticas. Tras haberle dado difusión a través de la prensa publicó el famosísimo libro “Inteligencia emocional”, en el cual realiza un compendio de las investigaciones y enfoques existentes, ampliando la definición con nuevos rasgos y cualidades que dieron pie a nuevos modelos.

Pero… ¿qué es realmente la inteligencia emocional? ¿Para qué sirve? ¿Se trata de una de nuestras capacidades más potentes?

Una de sus definiciones es: La habilidad para comprender emociones y equilibrarlas, de tal manera que podamos utilizarlas para guiar nuestra conducta y nuestros procesos de pensamiento, con el objetivo de obtener mejores resultados.

No obstante, yo creo que la inteligencia emocional es algo más. Una capacidad mucho más profunda que nos permite conectar con los demás de una manera especial. Creo que este tipo de inteligencia prima por encima de las demás ya que sin ella las otras no obrarían con la misma ligereza.
Se dice que sentir es un arte más. No obstante, sentir puede sentir cualquiera. Cualquiera puede quemarse y sentir dolor, cualquiera puede ser sensible a cualquier tipo de cambio de temperatura. ¿Pero ponerse en la piel del otro? Eso es otro cantar.
Pues precisamente gracias a la inteligencia emocional somos capaces de identificar nuestras emociones y las de los demás; gracias a ella somos capaces de ponernos en el lugar del otro y compartir su alegría o su pesar, gracias a esta capacidad tan innatamente humana somos capaces de sintonizar con la parte más íntima de otro ser humano.
Si en el mundo se ejercitase mucho más esta inteligencia probablemente las cosas serían diferentes.
No obstante, el mundo está lleno de psicópata; los hay por todas partes, sobre todo en las altas esferas de nuestras sociedades. ¿Habías escuchado alguna vez el término: Patocrácia?

Si tu respuesta es NO, te invito a que leas mi próximo artículo. Por el contrario, te conmino a que contrastes tu información con la mío, quizás descubras algo que desconocías.

Reacciones:

2 comentarios:

  1. UN POST estupendo. besos

    http://losviajesysibaritismosdeauroraboreal.blogspot.com.es/

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  2. Muchas Gracias Immaaurora, ¡me alegro de que te guste! Aprovecho para felicitarte el año, saludos amiga.

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