lunes, 27 de agosto de 2012

La verdadera historia de "La Sirenita"

Después de cantar en el coche a plena voz con un amigo “shalalalalala qué pasó, él no se atrevió y no la besará, uouo” me vino a la mente la verdadera historia de la sirenita. Todos sabemos el cuento de La Sirenita explicado por Disney, pero el verdadero cuento de Hans Christian Andersen no es el de “y vivieron felices y comieron perdices”. No es en el que el príncipe está hechizado y por eso no quiere casarse con la sirenita. No es en el que todos los animales ayudan a la sirenita a acabar con la bruja del mar y así el príncipe se da cuenta de que la sirenita es su amor verdadero. 

El verdadero cuento es más como la vida real, es decir, no todo tan rosa y más cruel (aunque la canción nombrada al principio es bastante real). Con un final un tanto diferente, no por ello malo, pero sí como una “bofetada en la cara” a las románticas empedernidas. 

La historia (resumida por una servidora) explica así: “ Erase una vez una sirenita que vivía en el fondo del mar junto con sus hermanas y su padre. La sirenita tenía una voz prodigiosa y todos los animales del fondo del mar la disfrutaban (hasta aquí todo muy bien). Cuando la sirenita cumplió 15 años tuvo el permiso de su padre para subir a la superficie. 

Fue entonces cuando divisó un barco lleno de marineros y un príncipe (la cagamos, la muy boba se enamoró). Hubo una tormenta y el barco se hundió. La sirenita rescató al príncipe mientras él estaba inconsciente. Lo acercó a la orilla y aparecieron tres damas. La sirenita entonces se escondió en el mar y se quedó para mirar el espectáculo. La más joven de las tres damas se acercó a ayudar al príncipe y él se pensó que era ésta quien le había salvado (muy típico de hoy día, de suponer sin hablar las cosas primero). 

La sirenita volvió a su casa feliz por haber salvado al príncipe, pero triste porque nunca podría estar con él. Vamos, que entró como en una depresión (muy de hoy día también). Así que se le ocurrió la idea de ir a ver a la Hechicera de los Abismos. Hicieron un trato. La hechicera le daría piernas, pero a cambio la sirenita debía entregarle su voz, y además cada vez que caminase con sus nuevas piernas sentiría un dolor atroz y terrible. También había una tercera condición. Si el príncipe se casaba con otra chica la sirenita desaparecería como la espuma de mar. La sirenita aceptó todas las condiciones (convirtiéndose así en una enamorada masoquista). 

Cuando la sirenita despertó estaba en la orilla del mar como una náufraga y el príncipe la encontró. Enseguida la ayudó, le dio cobijo en su casa y la trataba con afecto. A ella le dolían inmensamente las piernas a cada paso que daba, pero le era igual puesto que estaba con el príncipe. Un día se acercó un barco a puerto y bajó de él la joven que encontró al príncipe en la playa. El príncipe al verla enseguida le pidió que se casara con él y ella aceptó, dejando a la sirenita de lado. 

Emprendieron todos un viaje en el barco de la chica y fue entonces cuando la sirenita volvió a ver a sus hermanas. Le contaron que habían hecho un trato con la hechicera del mar. Habían cambiado sus cabelleras por un puñal mágico. Si la sirenita mataba al príncipe con el puñal sería libre del maleficio de la muerte y volvería al mar siendo sirena. La sirenita cogió el puñal y por la noche fue al camarote del príncipe. Pero no fue capaz, le dio un beso y subió a cubierta. Se tiró al mar esperando convertirse en espuma de mar (típico acto suicida). 

Una fuerza la llevó al cielo y allí se encontró con las hadas del viento. Le dijeron que no estaba muerta. Por su buena obra sería una de ellas y debería ayudar a llevar aire fresco y consuelo a los humanos. Si lo hacía durante trescientos años tendría un alma inmortal. La sirenita invisible abrazó al príncipe y a su mujer y se fue con las hadas del viento.” 

Y así es como la historia reafirma el hecho de que los tíos son idiotas y las chicas subnormales profundas.

Reacciones:

1 comentario:

  1. jajajaja.. ostras.. visto así, el cuento cambia mucho! Estoy de acuerdo en que la vida real es distinto. En el dia a dia, las cosas no son tan sencillas y muchas veces nos complicamos la vida por no ser claros y directos. Pero bueno, de vez en cuando no está mal imaginar que la vida puede ser como un cuento. Soñar es gratis!!! Pero eso sí, teniendo SIEMPRE los pies en el suelo!

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