domingo, 25 de noviembre de 2012

ESCRITORES LATINOAMERICANOS Y ESPAÑOLES ESTAFADOS POR “EDITORIAL PELÍCANO”

 Un conjunto de escritores latinoamericanos, entre ellos uruguayos y una autora española, han decidido denunciar públicamente a la “Editorial Pelícano”, también llamada “Grupo Editorial Pelícano”, por haber incumplido un contrato por el cual adquirió el año pasado los derechos de producción, reproducción, distribución y venta en forma de libro –tanto en papel como en e-Book- de muchas de las obras de estos autores.

Los escritores se han sentido literalmente estafados por esta supuesta editorial que en ese contrato fijó como sede la ciudad de Miami, Florida (Estados Unidos) –y cuyo representante dijo ser Huberto Pérez Bernate- pero que, sin embargo, se pudo establecer que se trata de una “empresa” con residencia en Medellín, Colombia, usándose la misma como herramienta siniestra para cometer uno de los fraudes más condenables por la cultura universal.

Esther Laso Esteban, en su Decálogo del Escritor, afirma que “el mundo editorial actual está muy revuelto y la noble intención de publicar un libro se ha convertido para el escritor en un camino lleno de trampas y frustraciones; el proverbial oscurantismo del sector y su tendencia al elitismo son el caldo de cultivo ideal para que surjan infinidad de empresas que se hacen pasar por editoriales”.
 
Agrega la prestigiosa profesional que dichas supuestas editoriales, están estafando diariamente a cientos y quizá miles de escritores que desean ver su obra editada e impresa.

Es lo que, lamentablemente, ha sucedido con este grupo de escritores de América Latina.

EL FUNDAMENTO DE LA DENUNCIA
 
En el año 2011, “Editorial Pelícano” o “Grupo Editorial Pelícano” abrió una convocatoria de recepción de manuscritos para evaluación y posible publicación. Muchos fueron los autores que enviaron sus trabajos, y muchos también los publicados. Hoy, un año después, esos autores publicados se sienten defraudados y estafados.
 
Por contrato y en la carta de edición, se prometían cosas que después no fueron cumplidas. Empecemos de menor a mayor, aunque todos los puntos que se detallan son igual de importantes.
 
En primera instancia, al firmar el contrato, los autores tuvieron que abonar una tarifa correspondiente a legalización de contrato y el envío de un ejemplar de autor. Se duda que esos contratos hayan sido legalizados, y nos consta que muchos autores no han recibido el ejemplar correspondiente, el cual, como se dijo, tuvieron que abonar.
 
En el contrato se estipulaba que las obras serían publicadas dentro de los seis meses siguientes a la firma de contrato. Algunos autores fueron publicados dentro de ese plazo, pero otros tuvieron que esperar hasta once meses para ver la obra en las plataformas de venta; y algunos jamás la vieron publicada.
 
En la carta de edición se detallaban varios puntos de los que la editorial se haría cargo; por ejemplo, corrección de la obra. Se tienen pruebas de que no fueron corregidas.
 
En el contrato se estipulaba que se imprimiría una tirada de cien (100) ejemplares iniciales, y al poco tiempo, doscientos (200) más. Los autores no tienen ninguna prueba de que se haya hecho esto, en cambio, sí cuentan con pruebas fehacientes de ediciones bajo demanda.
 
Fueron muchos los familiares y amigos que compraron las obras de los autores, y esas obras, todas compradas por separado y en distintas fechas, llegaron con factura con membrete de una plataforma de impresión bajo demanda, no con membrete de la editorial, como debería haber sido si ellos tenían libros en stock; y todos los libros llegaron con distinta fecha de impresión.
 
Son muchos los puntos en los que la editorial no respetó el contrato firmado con los autores, como el lector de ECOS REGIONALES puede notar.
 
Otro de los ítems especificados en el contrato era que los autores recibirían cada seis meses un informe de ventas detallado y las correspondientes regalías.
La cláusula VIII del contrato, referida a la Remuneración, se especifica el porcentaje a recibir (10% edición física, 8% edición electrónica), por concepto de regalías obtenidas de la explotación comercial de la obra antes mencionada, a cargo del Editor en todas sus modalidades.
 
En la cláusula XI, relacionada con la “Liquidación”, se determina la obligatoriedad por parte del Editor, a presentar semestralmente, al segundo mes de vencido el semestre correspondiente, un certificado en el cual constan las liquidaciones de las ventas de ejemplares de la obra, ventas realizadas durante el semestre inmediatamente anterior, con expresión del número de ejemplares publicados, vendidos, en depósito, distribuidos, su precio de venta según catalogo, así como la obligatoriedad del pago de las regalías en los noventa días siguientes al envío del mencionado certificado.
 
Algunos autores recibieron dicho informe, otros autores no. Y las regalías jamás fueron abonadas a ningún autor, pues a quienes les llegó el informe de ventas, les dijeron que no podían abonarles porque los montos no llegaban a 150 dólares. Medida totalmente arbitraria que inventaron sobre la marcha, porque en el contrato firmado, jamás se especificó alguna cláusula semejante.
 
Es decir, editorial Pelícano vende en su librería on line, en Amazon y distintas plataformas los libros de estos autores, pero éstos no cobran ni un solo centavo.

Dante Rodríguez: “Que nos den informe sobre las ventas y abonen las regalías adeudadas”

Uno de los autores uruguayos estafados por “Pelícano”, con quien logró entrevistarse ECOS REGIONALES –Dante Juan Rodríguez Larramendi- admitió que los escritores “estamos cansados de enviar desde hace meses mails a la editorial, y no obtenemos respuesta; y cuando se dignan a enviar algún mail, lo hacen solo con excusas sin sentido que ni siquiera responden nuestras demandas, como un diálogo de sordos. Por esa razón es que nos vemos obligados a hacer pública esta situación”.
 
“Durante mucho tiempo y luego de infinidad de intentos logramos que a un puñado de autores nos devolvieran los derechos de autor. Sin embargo no hicieron mención sobre los informes de venta y regalías, por lo que el dinero recaudado por las ventas de las obras se lo han quedado, y doy fe que muchos autores al día de la fecha siguen sin obtener respuesta de las regalías y no han podido recuperar los derechos de sus obras, puesto que no responden a ningún tipo de comunicación que se trata de entablar con ellos, y siguen sin poder librarse de ellos, por lo que siguen lucrando de las ventas de las obras de los autores”, explicó el escritor uruguayo.
 
“Queremos el informe de ventas correspondiente desde la fecha de firma de contrato hasta la actualidad. Y queremos que se nos abonen las regalías adeudadas en cada caso particular. Pero la ‘editorial’  y sus representantes, Hubeto Pérez Bernate y María Elena Cardona Porto, no dan la cara, y lo peor de todo es que vuelven a abrir la convocatoria a autores, para atrapar en sus redes a más incautos”, expresó Dante Rodríguez, cuya obra “Cuentos desde el Alma” –incluida en el contrato de Edición No. 4905809A8318 de Pelícano”- estuvo un buen tiempo en el puesto número once de libros más vendidos.

La inescrupulosidad en su más clara expresión
Con fecha 13 de septiembre de 2012, con la firma del Presidente Ejecutivo del Grupo Editorial Pelícano S.A.S. Huberto Pérez Bernate, se hace público un “comunicado abierto”, a manera de respuesta al “Grupo de Denuncia Colectiva”, también denominado “Defraudados por Pelícano”, obviamente constituido por los escritores estafados quienes denunciaron la situación en primera instancia a través de las redes sociales.
 
En forma inadmisible, demostrando una insensibilidad propia de inescrupulosos, el Presidente Ejecutivo de “Pelícano” manifiesta en ese comunicado su rechazo a “las opiniones mediáticas que se han gestado en esta situación”, al tiempo de advertir que de no retractarse los autores de los términos manejados en la denuncia pública,  “emprenderá acciones judiciales a favor de sus derechos y en contra de aquellas personas que, sin importar su nacionalidad o el país en el que se encuentre, continúen con dichas acciones o no retiren la información que han creado”.
 
Sin dudas, estamos frente a uno de los ejemplos más claros de inescrupulosidad, de alguien a quien no le importa nadie, ni nada, con tal de conseguir un rédito económico para sí mismo.
 
Como diría Richelieu: "El fin justifica los medios".
 
Fuente: http://www.ecosregionales.net

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3 comentarios:

  1. Espero pronto encuentren un padrino o madrina, me uno a la causa!

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  2. Yo también publiqué con Editorial Película y jamás he recibido respuesta de ellos, ¿con quién tengo que hablar? No sabía de estas denuncias y quiero recuperar los derechos de mi novela

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