domingo, 25 de noviembre de 2012

¿Un hombre y mujer pueden ser sólo amigos?

La amistad que puede surgir entre un hombre y una mujer sin cruzar la frontera del noviazgo o la vida en pareja es un hecho real, que según algunos especialistas y entrevistados resulta de gran beneficio. Aunque para algunos la atracción física que puede surgir en el trato entre hombres y mujeres es algo palpable, aceptan el hecho de que es posible establecer un vínculo estrecho de amistad entre personas de sexo opuesto sin que haya atracción física.

Hay quienes ponen en duda que pueda haber una relación únicamente amistosa entre un hombre y una mujer, pero quienes viven esa situación son la prueba de que es posible y de que la amistad no se condiciona al género.

Ser amigo es estar ahí para escuchar al otro, aconsejarlo si lo requiere, consolarle en los momentos difíciles, darle ánimos para seguir adelante ante las adversidades, compartir las alegrías y tristezas e, incluso, ser depositario de sus secretos. Por lo anterior, la amistad no necesariamente tiene que surgir entre personas del mismo sexo.

El Sr. Juan Ancona Lizarraga, comerciante, se dice una de las personas afortunadas que tiene estrecha amistad con una persona del sexo opuesto.

—La amistad es algo que simplemente surge, sin importar si la persona que la inspira es hombre o mujer —indica—. Es un sentimiento limpio que muchas veces nace desde la infancia.

Por ejemplo, comenta que hay amigos que crecen juntos y a pesar de que son del sexo opuesto nunca llegan a verse con otros ojos que no sean los de la amistad, aunque, como todo, esto también tiene sus excepciones.

En su caso, afirma que su amiga es una mujer excelente, a quien conoció en la preparatoria y con quien ha compartido momentos muy importantes de su vida.

En su opinión, esa amistad lo ayuda a crecer como persona, ya que al ser su amiga de distinto sexo le muestra una perspectiva diferente de las cosas.

Cuando se trata de dar un consejo o resolver un problema, los hombres suelen ser más prácticos, de modo que esto le da a la amiga una perspectiva diferente de las cosas. El Sr. Ancona Lizarraga indica que nunca hubo una intención diferente con quien hasta hoy es su gran amiga, pues incluso ella misma fue quien le presentó a la mujer con la que se casó y con quien comparte su vida.

—Mi esposa no se pone celosa de ella, sabe que sólo es mi amiga, aunque a veces en broma hace algún comentario como: “La quieres más que a mí” —indica—. Pero sabe que eso no es cierto, simplemente el sentimiento es diferente, pues una cosa es el amor y otra el cariño fraterno.

Por su parte, la Sra. Armantina García Peregrina, fotógrafa de profesión, opina que la sensibilidad en el trato entre hombres y mujeres suele tener cierta carga de erotismo, pues siempre hay un gusto por la cercanía del otro.

No obstante, manifiesta que el respeto mutuo y el límite que se establece marca la pauta entre una sana amistad y una relación más allá de este sentimiento.

El hecho de haber experimentado la amistad con personas del sexo opuesto le da firmeza al decir que sí puede haber un lazo estrecho entre hombres y mujeres sin que haya atracción o contacto físico.

—He tenido amigos que en su momento fueron personas con las que compartí muchas experiencias y de quienes siempre recibí un trato respetuoso, de caballeros —asegura.

Respecto de la amistad entre mujeres menciona que es algo positivo, ya que son el espejo de género, quienes de alguna manera por su misma condición femenina entienden mejor lo que se quiere expresar o lo que se siente.

Sin embargo, la amistad entre una mujer y un hombre resulta para ella también algo importante, pues como tienen un modo distinto de ver las cosas, se alimenta al otro con una ideología y manera de pensar diferentes, desde el modo en que perciben el mundo y todo lo que les rodea.

FUENTE: yucatan.com.mx

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