Lo último de C.Pérez de Tudela

Descubre la última aventura de Daphne McGraw tras "Disparatado Asesinato en el Upper East Side".

Vuelve C.Pérez de tudela

"Extraña luna de miel", la apuesta más irreverente y provocativa del autor de la trilogía "Los Misterios de Daphne".

Un manual para tu día a día

Un libro que te cambiará la vida y te enseñará a cómo hacertela más fácil.

domingo, 23 de febrero de 2014

Reseña: Aceptamos Lagarta Como Princesa de Cuento

Una enorme y tremenda sorpresa es lo que me he llevado con esta novela.

Lo primero que me ha llamado la atención es ese lenguaje fresco, rico, ameno, seductor, que provoca irremediablemente que el lector se enganche de una manera sumisa y placentera desde la primera página. Que no piensen los lectores que una novela humorística, del género “chick lit”, “psico-comedy” o como se llame, ha de ser meramente de entretenimiento, no. Miriam es una autora de una gran fuerza narrativa que sabe muy bien lo que escribe, lo que transmite, y adonde quiere llegar. Escribe un humor inteligente en el que el lector empatiza enseguida con una serie de escenas en las que, a pesar de las situaciones rocambolescas y divertidas (encajan bien en la novela), son como la vida misma. El trasfondo de su obra refleja un sutil “ensayo”; hilarante, eso sí (¡como debe ser!), pero “ensayo” al fin y al cabo. 


Los diálogos están construidos con ingenio y maestría, y me ha llevado a “visualizar” la serie cómica televisiva CAMERA CAFÉ, que tantas carcajadas nos ha arrancado a los televidentes (jajaja, es que me acuerdo, y no puedo por menos que volver a reír con las ocurrencias de Miriam). Son dignos de elogio las brillantes escenas que la autora ha conseguido crear; tanto es así, que perfectamente podrían ser el “guión” de una obra de teatro. Si se lo propusiera, Miriam está perfectamente capacitada para escribir guiones de TEATRO; y estoy convencido que en las salas de Madrid y otros lugares de nuestra geografía, tendrían mucho éxito. 

La novela narra las andanzas y peripecias de un joven enamoradizo que no acaba de encontrar el amor de su vida. A lo largo de su historia, irá conociendo a una serie de mujeres que le aportarán algo nuevo en cada experiencia. La Diosa, la siamesa, la trepa, la ninfómana, la rara, la madura... mujeres con un perfil psicológico muy definido que le aportarán a nuestro protagonista ese “trozo del rompecabezas” que, en su totalidad, forman el amor y la estabilidad; porque, lo bueno sería, como piensa Ariel (el prota), ser ecléctico y recomponer lo mejor de cada una de ellas para crear a la mujer ideal. 

La novela es ya de por sí, muy original; y cada capítulo está encabezado por una brillante “cita” que la autora ha sabido muy bien escoger, bien de otros autores consagrados o bien de su propia cosecha, como por ejemplo: 

“Cualquiera puede engañar a todo el universo, durante un par de minutos, pero nunca a un sola persona, durante toda la vida”

A casi el final de la novela, “vislumbré” un final que se acontecía lógico y que era de esperar; algo que el lector supondría “típico” en esta clase de historia, ¡peeeeeero…! una vez más, Miriam me sorprendió con este final: sencillamente brillante. Es un final sorprendente que me gustó muchísimo. Te deja una agradable sensación. Y, cuando cierras el libro, vuelves a echarle un vistazo a la portada y sonríes de oreja a oreja. 

No comento más, que se me va a ver el plumero y no quiero desvelar nada. Tan sólo añadiré una cita de mi cosecha:

“Miriam hacer reír a un muerto”

De lo mejor que he leído de esta autora. 

Reseña escrita por el autor Guillermo Blanes del Águila,

martes, 4 de febrero de 2014

El 'ser' que vive en ti


Según la RAE, 'tirano' es: Dícese de ese sentimiento opresor que domina la voluntad de una persona.

El 'tirano' es un 'ser' que habita dentro de nosotros con un único objetivo: Protegernos. Es una parte de nuestra psique destinada a mantenernos en la zona de confort. Afincados en lo sencillamente cotidiano poco peligroso. El 'tirano' se encarga de que no tomemos decisiones alocadas o poco reflexionadas por tal de evitarnos futuros disgustos. No obstante, lo que el 'tirano' no sabe es que en ocasiones esa espontaneidad y ese empuje irracional o poco reflexionado son ingredientes esenciales para conseguir aquello que nos propongamos.

El 'tirano', como guardaespaldas nuestro que es, no piensa, simplemente ejecuta. Siempre nos decanta hacia lo más sencillo, hacia aquello que menos implicaciones negativas pueda llegar a tener a largo plazo. Actúa, al uso, del mismo modo que actuaría un buen antivirus; evaluando las posibles amenazas y frenándolas. Lo único negativo es que en ocasiones se equivoca y hay determinados mensajes que no nos llegan. Mensajes importantes que pueden cambiar radicalmente las cosas.

Por ello debemos estar ojo avizor si no queremos que nos domine, atentos por si el oscuro pasajero aparece. Identificarlo es sencillo. Siempre reacciona de manera agresiva. El 'tirano' siempre hace que nos justifiquemos por todo. Ejemplo:

—¿Tres horas libres al medio día no son suficientes para ir al gimnasio?
—Pues claro que no —Aquí el matiz de la voz de la persona tiranizada ha cambiado, está a la defensiva—. Primero llega al gimnasio, cámbiate, sube a la sala de máquinas, haz media hora de bici, luego baja y cámbiate, ponte el bañador, ves a la piscina, sal de ella, cámbiate otra vez… imposible, al medio día no puedo ir al gimnasio, no me da tiempo.
—¿Y qué pasaría si hicieses las cosas de otra manera? —Esta pregunta abierta le llevará a reflexionar y a buscar otras alternativas.
—No lo sé, quizás podría variar algo.
—¿Entonces podrías ir al gimnasio tres veces por semana? —Al insistirle activarás al 'tirano' de nuevo.
—Hombre, tres veces no lo sé. Ir tres veces implica muchas cosas. Tendría que dejar a mis hijos a comer en el comedor y ahora mismo no estoy parar asumir ese gasto. Es que no es tan fácil.

Reconoceremos al 'tirano' cuando el tiranizado adopte una postura exagerada frente a un problema nimio como en el ejemplo que acabamos de ver. Su actitud será tensa, a la defensiva, acelerada para pasar rápidamente a otro asunto y se auto-justificará para convencerse de que la situación es así y no puede ser de otro modo.

Así pues, es responsabilidad de uno mismo identificar y lidiar con el 'tirano' cada vez que aparezca para que nuestras opciones en la vida no se limiten. Cuando este 'ser' entre en escena hay que prestar especial atención a su discurso, obviamente si tu observas desde fuera te será mucho más sencillo que si tú eres quién está tiranizado. Observar cómo pronuncia determinadas palabras, cuáles son las partes en las que hace más hincapié y con qué se muestra especialmente insistente. Por sistema, el 'tirano', nos hace mentir como mecanismo de auto-defensa. Ejemplo:

—¿Crees que ir al gimnasio tres veces por semana es muy importante para que llegues a cumplir el objetivo que te has marcado de perder peso y ponerte en forma?
—A ver, sí que es importante, pero tampoco tanto. A parte de ir al gimnasio hay otras cosas que también influyen en que me engorde… —Aquí el 'tirano' por tal de defenderte hace que le quites hierro a la pregunta y que automáticamente desvíes la atención hacia otro asunto. Además, el tirano siempre dice lo contrario a lo que quiere:
—Dices que para poder ir tres veces por semana al gimnasio para cumplir tu objetivo implica tener que dejar a los niños en el comedor de la escuela, luego entonces ¿tus hijos de algún modo son una traba para conseguir todo aquello que te propones?

POSIBILIDAD 1: —Dicho así suena es exagerado, pero es cierto que mis hijos en alguna ocasión me limitan. (La respuesta es natural y relajada, se nota que no ocultas nada y que estás diciendo la verdad).

POSIBILIDAD 2: —¡No! Para nada, ¿cómo van a ser una traba? Son mis hijos, sabía lo que implicaba tenerlos. (Desde el inicio de la respuesta notas que te tensas y rápidamente respondes que no; ni si quiera te tomas un momento para reflexionarlo. Además, dices que NO cuando claramente es SÍ y finalmente dices: «Sabía lo que implicaba tenerlos», cómo un reproche.

El ‘tirano’ es un hueso duro de roer, de eso no cabe duda. Por ello necesitaremos todo tipo de herramientas para detectarlo y así neutralizarlo para poder avanzar.

Una buena manera de hacerle salir es hablando, preguntándole relajadamente, dándole confianza para que baje la guardia. A parte, una de las herramientas más poderosas que nos ha dado el coaching es el uso de la pregunta y la otra, directamente extraída de la PNL, es el metamodelo; ambas perfectas maneras de detectar ese ‘tirano’ interior. Anexas a ellas también nos serán de ayuda el uso del lenguaje y el modelo de Milton Erickson.


En resumidas cuentas, el ‘tirano’ es un guardaespaldas incompetente que nos aleja de todo aquello que queremos o deseamos alegando que es peligroso para nosotros, que implica salir de la zona de confort y que eso puede ser exponernos sobre manera. El primer paso para deshacerse de esa parte de nosotros que nos limita es ser conscientes de que existe, a través de este artículo creo que ahora sabrás que en alguna ocasión has sido prisionero de algún tipo de actitud similar a las que te he ejemplificado. Bien, ahora sólo te queda trabajar día a día y reconocerlo cada vez que aparezca. Si estás atento y logras modificar todo ese tipo de conductas que no te aportan nada verás que todo cambia y que la vida te sonríe. ¡Ánimo que tú puedes!

lunes, 3 de febrero de 2014

Concurso: ¡A otra con ese cuento! - Raquel Antúnez




Llega la última novela de Raquel Antúnez, la autora de: "Contra los límites", "Las Tarántulas venenosas no siempre devoran a los Dioses Griegos" y "Redes de Pasión". Vuelve con "'¡A otra con ese cuento!", una nueva novela que promete ser una delicia.

La novela sale a la venta el próximo 10/02/2014 y por ello la Editorial Alentia nos ha propuesto que organicemos un concurso. Pese a ello quien quiera comprar su ebook puede hacerlo en el bookstore de Alentia o hacer la preventa en papel en el mismo portal.

Sinopsis


Lucía es una chica normal y corriente que vive cómo quiere y puede. Comparte piso con sus dos mejores amigas, trabaja en una importante empresa y mantiene una relación más o menos estable con Daniel, el chico que le gusta. Pero un buen día todo cambia de la noche a la mañana. Lucía es enviada a otra oficina bajo el mando de una jefa déspota que parece tener algo contra ella. Como si esto no fuese suficiente, además tiene que aguantar a Marcos, un compañero que muestra un extraño interés por ella, no sabe si espía para la jefa o si sólo es un tarado. Para colmo, algo no acaba de funcionar bien con Daniel y la sombra de la sospecha empieza a planear sobre su idílico romance. Y así, con la vida vuelta del revés, Lucía comprende que los cuentos no son más que un embuste y que lo difícil viene justo después del: “Y vivieron felices”.

«¡A otra con ese cuento!» es una novela que habla sobre las relaciones y sobre cómo en muchas ocasiones se idealizan los sentimientos. Delicada e íntima, te muestra un punto de vista diferente sobre el amor y sobre los “finales felices”. ¿Vas a perdértelo?





Bases del concurso

  1. Sortearemos tres ejemplares en ebook y dos en papel.
  2. Para participar es necesario tener un blog o comprometerse a reseñar la novela a través de alguna página web. Las ganadoras serán anunciadas el próximo día 10/03/14 en este mismo blog.
  3. Los ganadores tendrán una semana para reclamar el premio, si ese tiempo pasa y no aparece nadie reclamando el premio se volverá a sortear.
  4. Los ganadores serán escogidos por los administradores de este blog.
  5. La editorial será la que envíe los ejemplares.
Requisitos obligatorios
  1. Dejar un comentario indicando que participas y decirnos cuál es tu cuento favorito y por qué, las historias más curiosas que tengan más puntos serán las ganadoras.
  2. Seguir este blog.
  3. Seguir la fanpage de Alentia Editorial. (Aquí)
  4. Seguir la fanpage del libro. (Aquí)
Puntos
  1. +1 Por participar dejando un comentario en la entrada.
  2. +2 Puntos anunciando el sorteo en Twitter.
  3. +2 Puntos por seguir el blog personal de la autora (aquí) y su cuenta de twitter (aquí)
  4. +2 Puntos por contar los puntos.




sábado, 1 de febrero de 2014

lunes, 27 de enero de 2014

Durante una inocente conversación...

A estas alturas de la vida seguro que te habrás dado cuenta de lo importante que es durante una inocente conversación con cualquiera identificar correctamente todos los datos que se desprenden de ella. ¿Verdad?  Seguro que después de años y años de comunicación no efectiva habrás llegado a pensar: Durante los primeros minutos de conversación debo aprender a separar el continente del contenido o, dicho de otro modo, el grano de la paja de una conversación.

Es probable que cuando te halles en una situación incómoda pienses que quizás no serás capaz de sintonizar con el otro de manera inmediata o amoldarte a su registro para lograr un rapport efectivo que te facilite la comunicación y que vuestra transacción será un desastre. Si es así no te preocupes. A continuación ahondaremos en dos tipos de herramientas que te ayudarán a encontrar el registro correcto.

Ambas son una especie de «¿Quién es quién?». ¿Recuerdas ese juego? En él tenías que realizar una serie de preguntas por tal de ir descartando personajes hasta llegar al correcto. Aquí la dinámica es similar. Mediante observación y preguntas concretas podrás averiguar con qué voz debes dirigirte al otro.

Cuando hablamos de voz no sólo nos estamos refiriendo a aspectos técnicos como al timbre, la modulación o la entonación; lo hacemos en un aspecto mucho más amplio. Al tratarlo de manera global ésta se convierte en un compendio de aspectos técnicos, matices lingüísticos, jerga, gestualidad… un todo que definirá quién no está hablando en ese preciso instante.

Así pues, el «¿Quién es quién?» nos dará información útil para tratar con las personas y nos ayudará a sintonizar con mayor facilidad.

Esta herramienta principalmente se basa en el sistema de psicoterapia individual que creó el psiquiatra estadounidense Eric Berne en los años cincuenta y recibe el nombre de «Análisis transaccional». En cierto modo su novedoso método revolucionó la rama de la psicología humanista por ser innovador y progresista. Aún hoy en día en países como Suiza o Austria está científicamente reconocido como un tratamiento válido para tratar trastornos psiquiátricos.

Aunque más allá de valor terapéutico a nosotros lo que nos interesa es la potente herramienta que nos brinda. El «Análisis transaccional» nos permite averiguar quién nos está hablando. Y es que la herramienta de análisis que creó Berne, a grandes rasgos, se basa en que cada vez que nos comunicamos estamos efectuando una transacción, un intercambio. Visto desde ese punto de vista es fácil entender que si al efectuar la transacción nos colocamos a la altura del otro, ésta se realizará mucho mejor.  El «Análisis transaccional» habla principalmente de tres tipos de voces: La del padre, la del adulto y la del niño. Aunque dentro de éstas hay otras sub-tipologías que matizan aún más la transacción.

En resumidas cuentas: Cada vez que hablamos (depende dónde, cuándo o con quién) asumimos una voz diferente para comunicarnos.

Así pues, resulta sencillo entender que la comunicación entre un «Padre severo» y un «Niño travieso» no será fluida, correcta y entendida por ambas partes, ¿verdad? Es obvio que entre ambos la relación está abocada al fracaso y al no entendimiento si no encuentran un punto intermedio.

Bien, pues precisamente de eso se trata. De encontrar un punto medio en nuestra comunicación. El «Análisis transaccional» busca este punto medio intentando aproximar las posturas lo máximo posible a la voz «Adulta». Ésta está considerada la razón por antonomasia; el dialogo posibilitador. Nosotros, para así obtener una manera de comunicar efectiva, debemos aprender a utilizar todos los registros; a comunicarnos desde la inocencia y el carácter lúdico del niño, desde la rebeldía y la energía del adolescente, desde la sobriedad y la resistencia al cambio del viejo y, por supuesto, desde la lógica y el raciocinio del adulto.

Luego entonces, cuando estemos ante el otro utilizaremos la herramienta bautizada como: «¿Quién es quién?» Con el único objetivo de establecer un rapport más potente y crear contexto mucho más rápido.

Utilizarla es sencillo, sólo hay algunos aspectos que debes tener en cuenta:

Lo primero de todo es saber qué estás buscando, averiguar cuáles son los personajes que hay que desenmascarar. Recuerda: Buscamos a un «Niño», un «Adolescente» y a un «Viejo». Y tu objetivo es neutralizarlos mediante una conversación para acabar obteniendo dialogo directo con el «Adulto».

Lo segundo que debes saber para utilizar correctamente esta herramienta es cómo identificar a esos personajes:

-A la persona con el rol «Niño» la identificarás por lo sobre-excitable que es, por cómo las cosas le encantan muchísimo o directamente las odia. El «Niño» no tiene término medio. Una buena manera de identificarlo es preguntándole al cliente que cosas divertidas ha hecho desde la última vez que os vistes. Si su respuesta es muy eufórica sabrás que estás ante un «Niño». Estos suelen hablar utilizando expresiones como: "¡Qué divertido!", "Fue fabuloso", "Me encanta", "Me chifla", "¡Es un rollo!", etcétera. Si quieres comunicarte correctamente con él nunca le retes de manera autoritaria, no seas brusco. Su carácter lúdico es nuestra vía de entrada. A través de ella podrás plantearle retos y camuflar los pasos hacia su cambio como una gran aventura. Utiliza el humor, simplifica cuando hables con él, evita las grandes disertaciones o ejemplos excesivamente metafóricos y plantéale el proceso como un juego en el que al final hay una recompensa.

-A la persona con el rol «Adolescente» lo identificarás fácilmente. Con gran probabilidad éste adoptará una postura en el asiento un tanto desparramada, tirado hacia atrás. Te observará evaluándote y buscará mil y una formas de provocarte. Es altamente resistente a la autoridad y con él tendrás que andar con pies de plomo planteándole las preguntas para que no se violente y se cierre en banda. Pese a su apariencia el «Adolescente» no se resiste demasiado al cambio, el truco está en hacer que crea que las ideas son suyas. Es decir, tú como comunicador tendrás que gestionar la conversación de tal modo que parezca que las cosas las sugiere él y que las decisiones son únicamente suyas. Dile lo contrario a lo que quieres que haga o piense y sólo por llevarte la contraría y enarbolar su libertad escogerá lo otro. Algo que es infalible para llevarle hacía un rol «Adulto» será que siempre le des opciones, déjale escoger. Si algo valora por encima de todo es que tú le dejes llevar la voz cantante.

-A la persona con un rol «Adulto» lo reconocerás porque al hablar aportará razonamientos lógicos y argumentados. No obstante, no debes dejar que su palabrería te despiste. Ellos son peligrosos en cuanto a que creen que su criterio es el único válido y les cuesta aceptar otros puntos de vista. El «Adulto» es el rol en el que debemos tratar con el cliente la gran mayoría del tiempo durante las sesiones. No obstante, es lógico que los otros roles irrumpan durante una conversación según el cariz de ésta por tal de auto protegerse. Si logras mantener al otro el mayor tiempo posible en «Adulto» podrás efectuar una transacción mucho más óptima para ambos. Esto lo lograrás siempre y cuando le sugieras las cosas de manera razonada y argumentada sólidamente. El «Adulto» es un hueso duro de roer que tendrás que tener bien calibrado para formular preguntas poderosas en el momento más adecuado.

-A la persona con un rol «Viejo» la identificarás porque habla, habla y habla. 
Todo lo rebate. Hablará de todo sin límite e intentará copar la conversación con su palabrería única y exclusivamente para evitar que tú hagas que se plantee ciertos aspectos de ésta. Son personas con alta resistencia al cambio, siempre responden con un: "Eso ya lo hice y no funcionó", "Una vez lo probé pero…", "Siempre he creído que son tonterías", "A estas alturas no creo que…", "Toda mi vida ha sido así y ahora no me parece que…", etcétera. Como el adolescente, son rebeldes pero con ellos no funciona el retarles diciéndoles lo contrario, siempre argumentan y buscan excusas para todo. La única manera de neutralizarlos es hacerles preguntas abiertas que les lleven a reflexionar: "¿Y si ahora pudieses volver al pasado qué harías de diferente?". Nunca podrás llevar razonar con alguien anclado en este tipo de actitud.


Así pues, teniendo en cuenta lo anterior, es lógico pensar: ¿Por qué no lo intento? ¿No? Ánimo, recuerda que a aprender a hablar tampoco lo lograste en un día.

Fragmento extraído del libro: "Mindcoaching: ElementalMENTE", escrito por Anna Flores, Marc de Jaime y C.Pérez de Tudela.

sábado, 25 de enero de 2014

Mindcoaching: ElementalMENTE


«Mindcoaching: ElementalMENTE» no sólo es una guía imprescindible para profesionales que gestionan cambios de otras personas sino que es la perfecta hoja de ruta para todos aquellos que buscan cambios en sus vidas y no saben cómo generarlos.
Alguna vez te has preguntado en relación a los logros personales o profesionales de los demás: ¿Por qué ellos sí y yo no? Y a continuación has pensado: ¡¿Cómo lo hacen?! Si la respuesta es afirmativa, no te preocupes, lo hemos hecho todos. La cuestión importante es: ¿Quieres saber cuál es el secreto? ¿Quieres descubrir cuál es el método que te convertirá en uno de ellos? Si es así, éste es tu libro.
«Mindcoaching: ElementalMENTE» te enseñará un método único de entrenamiento para ejercitar tu mente. Directamente nacido del coaching, la PNL, la Neurociencia y otras disciplinas relacionadas con el crecimiento personal llega el Mindcoaching, la única que basa su método en aprender a auto gestionar cambios de manera permanente y constante en el tiempo.
A través de las increíbles capacidades que proporciona el cerebro, el Mindcoaching propone un método que permite a los profesionales que gestionan personas llevar a cabo procesos con mucho más exitosos. Aunque éste no sólo es un libro profesional ya que su versatilidad hace de él una estupenda guía para llevar a cabo esos cambios que estás buscando.
Muchos nos han preguntado hasta la fecha: ¿Cómo se llama ese método que permite generar cambios permanentes? Y nosotros siempre respondemos: «Mindcoaching: ElementalMente».

jueves, 2 de enero de 2014

Inteligencia Emocional: Ponerse en la piel del otro

Tradicionalmente la inteligencia emocional se ha relacionado con capacidades cognitivas tales como la memoria y la capacidad personal de superar un problema. No obstante, y así la historia lo ha demostrado, ésta se ha relacionado con más facilidad con aspectos como la empatía, la motivación, el estado de ánimo… Son numerosos los estudios que se han llevado a cabo desde el área de la psicología para llegar a conocer mejor esa capacidad innata tan importante.
Y es que estos han llegado a demostrar que ésta no sólo constituye al ser humano sino que lo determina y hace que su nivel de bienestar se distinga del de otros. Dichos estudios fueron realizados por numerosos como por ejemplo John D. Mayer, y  junto con Peter Salovey, ambos pioneros en la materia y descubridores de esta capacidad.

Aunque antes que ellos Thorndike, en 1920, utilizó el término inteligencia social para describir la habilidad de comprender y motivar a otras personas. Al igual que él, David Wechsler en 1940, describió la influencia de factores no intelectuales sobre el comportamiento inteligente, y defendió, además, que nuestros modelos de inteligencia no estarían completos hasta que no pudieran describir adecuadamente esas nuevas capacidades.

Y es que todos los psicólogos que de un modo u otro bordearon esta materia llegaron a una misma conclusión: El ser humano es profundamente complejo.

Precisamente por ello durante la década de los ochenta Mayer y Salovey continuaron con sus investigaciones y fue entonces cuando se dieron cuenta de que los modelos tradicionales no eran suficientes como para captar las múltiples destrezas y habilidades de la inteligencia humana. Fue entonces cuando acuñaron por primera vez el término: “inteligencia emocional”.

Bastantes años después, ya en 1995, Daniel Goleman, hizo popular dicho concepto a través de sus columnas periodísticas. Tras haberle dado difusión a través de la prensa publicó el famosísimo libro “Inteligencia emocional”, en el cual realiza un compendio de las investigaciones y enfoques existentes, ampliando la definición con nuevos rasgos y cualidades que dieron pie a nuevos modelos.

Pero… ¿qué es realmente la inteligencia emocional? ¿Para qué sirve? ¿Se trata de una de nuestras capacidades más potentes?

Una de sus definiciones es: La habilidad para comprender emociones y equilibrarlas, de tal manera que podamos utilizarlas para guiar nuestra conducta y nuestros procesos de pensamiento, con el objetivo de obtener mejores resultados.

No obstante, yo creo que la inteligencia emocional es algo más. Una capacidad mucho más profunda que nos permite conectar con los demás de una manera especial. Creo que este tipo de inteligencia prima por encima de las demás ya que sin ella las otras no obrarían con la misma ligereza.
Se dice que sentir es un arte más. No obstante, sentir puede sentir cualquiera. Cualquiera puede quemarse y sentir dolor, cualquiera puede ser sensible a cualquier tipo de cambio de temperatura. ¿Pero ponerse en la piel del otro? Eso es otro cantar.
Pues precisamente gracias a la inteligencia emocional somos capaces de identificar nuestras emociones y las de los demás; gracias a ella somos capaces de ponernos en el lugar del otro y compartir su alegría o su pesar, gracias a esta capacidad tan innatamente humana somos capaces de sintonizar con la parte más íntima de otro ser humano.
Si en el mundo se ejercitase mucho más esta inteligencia probablemente las cosas serían diferentes.
No obstante, el mundo está lleno de psicópata; los hay por todas partes, sobre todo en las altas esferas de nuestras sociedades. ¿Habías escuchado alguna vez el término: Patocrácia?

Si tu respuesta es NO, te invito a que leas mi próximo artículo. Por el contrario, te conmino a que contrastes tu información con la mío, quizás descubras algo que desconocías.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Creatividad: ¿Tienes Arte o formas parte?

Es cierto que no todos somos genialísimos artistas con ideas revolucionarias o desbordante creatividad con la que hacer grandes cosas, en eso probablemente estemos de acuerdo. No obstante, como todo en esta vida, la creatividad se puede trabajar. Si se quiere mejor existen una serie de herramientas y técnicas que podemos utilizar para mejorarla.

Una de las más conocidas es la tormenta de ideas o brainstorming; ésta consiste únicamente en ‘vomitar’ ideas, en plasmarlas en algún medio de la manera más rápida posible. Generalmente esta técnica se lleva a cabo escribiendo las ideas en un papel o en una pizarra y estirando todo lo posible la conexión entre un concepto y otro. Se puede hacer en grupo o en solitario, no importa la manera ya que la dinámica siempre es la misma. Si esta herramienta se utiliza en grupo los resultados siempre serán más ricos ya que el número de ideas ‘vomitadas’ será mejor. Está demostrado científicamente que en el 80% de ocasiones en que se utiliza ésta el resultado final es una buena idea en bruto sobre la que luego trabajar.

Muy seguido, si revisamos cualquier libro sobre creatividad, a ésta anterior técnica caso siempre le seguirá la estrategia de creatividad de Walt Disney o estrategia Disney. Ésta, como su mismo nombre indica, fue desarrollada por el popular creador del imperio de los dibujos animados más famoso del mundo. Al contrario que la anterior ésta sólo puede llevarse a cabo de manera individual. La explicación es sencilla: Nuestro ser es el canal de conexión directo con las ideas. La estrategia de creatividad de Disney consiste en observar una idea desde tres puntos de vista diferentes; en este caso la única premisa a tener en cuenta es que para desencadenar el proceso es necesario tener una idea primigenia desde la cual luego trabajar.

Concretamente, la estrategia de creatividad Disney se basa en valorar una idea desde un punto de vista soñador, crítico y realista. Dicen que ésta nació porque Walt Disney tenía tres despachos; uno era un espacio blanco, diáfano, con muchísima luz y con una estética extremadamente minimalista; el otro era un despacho sobrio, decorado de manera clásica, con alfombras, butacones y una luz tenue; el tercero y último era un espacio decorado de manera moderna, con colores, muebles originales y avanzados a su época, luz intermedia y un perfecto equilibrio entre seriedad y ambiente lúdico. Se dice que cada vez que Walt Disney quería desarrollar el argumento de una de sus películas siempre hacía un recorrido por esos tres despachos; en el primero tenía las ideas más locas e ilógicas, en el segundo se dedicaba a ser el peor crítico del mundo e incluso insultaba el resultado obtenido en el primer despacho, en el tercero, con la información del primero y del segundo, buscaba la manera de poder contentar a ambos llegando a un punto intermedio de esas ideas. Ya veis, tres despachos, tres tipos de listas, tres personajes muy diferenciados… ¿Qué hay en común? ¡Un único cerebro!

Y es que en todas las técnicas de creatividad hay algo en común: nosotros. Seamos más o menos creativos siempre estaremos ahí, seremos parte. Lo único que hay que saber es cómo trabajarlas y cuando aplicarlas. Está más que demostrado por estudios desarrollados por universidades norte americanas que la creatividad nace, pero también se hace. Llegados a este punto podríamos utilizar ese símil tan socorrido que es el gimnasio; ¿verdad que para muscular vamos al gimnasio o hacemos ejercicio en nuestra casa? Pues con las aptitudes sucede lo mismo. Si estas no se trabajar diariamente o de una manera periódica pautada se anquilosan y no funcionan como deberían.

Por último, antes de despedirme de vosotros hasta mi próximo artículo, os propondré un sencillo ejercicio de programación neurolingüística que enlaza a la perfección con el tema de la estrategia de creativa. En cierto modo este ejercicio se podría considerar una extensión del otro; su nombre es: Los tres mentores.
El ejercicio es sencillo y se basa en lo mismo; valorar una idea desde diversos puntos de vista. Al igual que en la estrategia de creatividad de Walt Disney en este ejercicio observaremos una idea desde tres posiciones diferentes. Éste consiste en escoger tres personajes: Un conocido que nos merezca mucho respeto, un famoso que respetemos por alguna cosa y un personaje de ficción que al igual que los otros nos infunda respeto.

El ejercicio se desarrolla cerrando los ojos e imaginando que somos uno de esos personajes; podemos hablar como él, sentarnos o caminar como lo haría él… y el objetivo es llegar a pensar cómo lo haría él. ¿Qué diría sobre la cuestión que nos planteamos? ¿Qué te aconsejaría? ¿Cómo afrontaría él ese mismo problema? Tras pasar por las tres posiciones, cuantas más veces mejor, tendremos una serie de respuestas anotadas en un papel que 100% seguro nos servirán como punto de partida para buscar una posible resolución a las incógnitas que queramos solventar.

Así que… ¿tienes arte o formas parte?