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miércoles, 20 de mayo de 2015

¿Nos follamos a los libros?, por C.Pérez de Tudela

En primer lugar, lector/a, quiero que aceptes mis disculpas por haber escogido un título como el que he escogido. Deseo que las aceptes sin más y que no te sientas ofendido/a de ningún modo pues no es esa mi intención. Además (y sé que pido muchísimo, sobre todo antes de haber entrado en materia), espero que comprendas que hoy en día, en este medio que es internet, si uno quiere que lo lean debe poner toda la carne en el asador; y no me refiero precisamente a compartir contenidos de excelente calidad o recursos de altísimo valor para sus suscriptores, me refiero a que escojo un verbo como es “follar” porque quiero que este post no sólo sea una reflexión sino también un experimento.

Así es amigo/a, me he propuesto llevar a cabo un pequeño experimento a través de mi humilde blog. Uno que demuestre ciertas cosas que creo y que me gustaría que los datos de mi improvisada investigación respaldasen. ¿Me ayudas?

En realidad no debes hacer gran cosa. Me conformo con que continúes leyendo, con que leas y posteriormente dejes un comentario, nada más.

Follar, joder, acostarse, chingar, copular, aparearse… la lista de sinónimos es interminable. ¿Pero sabes qué tienen en común todos ellos? ¿No se te ocurre? Deja que yo te lo chive: Todos implican la unión de dos elementos. De hecho, si vamos más allá, todos ellos son verbos que hablan sobre la unión de dos elementos que supuestamente se atraen entre sí.

Entonces ¿no es cierto que nos follamos a los libros?

Si me preguntáis a mí os diré que sí: Sí, nos los follamos.

Los lectores “follamos” constantemente, lo hacemos cada vez que seleccionamos un libro. Cada vez que escogemos estamos penetrando o siendo penetrados (sobre esta cuestión no sentaré cátedra, que cada cual escoja la modalidad con la que más goce) en o por sus personajes, su historia o las ideas que nos plantean… En cualquier caso, cada vez que un libro cae en nuestras manos y empezamos a leer, se crea una unión; una relación profunda y sincera.

Libros los hay de todos tipos, al igual que las personas: Altas, bajas, gordas, delgadas, simpáticas, agrias, malvadas… Libros los hay buenos, malos, regulares, insoportables, adictivos, sinceros, engañosos… En esa línea, podríamos concluir que los verdaderos lectores le damos a lo que sea. A cualquier cosa que caiga en nuestras manos. En ese aspecto, se podría decir que los lectores voraces somos seres muy muy promiscuos. Es más, me atrevería a decir que somos ADICTOS. Necesitamos más y más y más y siempre andamos buscando. Que le vamos a hacer… “estamos salidos” y por eso buscamos esa unión desesperadamente.

Al leer, al igual que al follar, también tenemos nuestros tempos. Y aunque uno quiera pensar que es él quien lo marca, en realidad es el libro quien lleva la voz cantante. En nuestra relación con ellos, sin que nos demos cuenta, casi siempre adoptamos un rol sumiso. El libro manda, no te engañes. Si te decepciona, él es quien lo provoca, no tú. Tú sólo eres el receptáculo de la decepción que te genera. Si te apasiona, te apasiona el libro. Entonces, mágicamente, lees, lees y lees y no puedes parar, quieres que dure eternamente. Sin embargo, siempre llega el final. Siempre llega la hora de la despedida y por mucho te he haya llenado, siempre deseas más. Igual, igual, igual que en el sexo… Si la relación sexual ha sido satisfactoria siempre deseas repetir (y quien diga lo contrario miente). Por el contrario, cuando un libro cuesta, cuando vemos que no nos entra, cuando sientes que no está hecho para ti y aun así decides llegar al final con él, sabes que la experiencia será mala; traumática incluso. De hecho, pese a que sabes que en la vida no deberías sentirte forzado/a por nada, cuando un libro cae en tus manos muchas veces por muy poco que te esté gustando sueles dar tu brazo a torcer y esperas, esperas y esperas deseando que la cosa mejore. Pero ¿quieres que te diga una cosa? Como en el sexo, si de entrada no te excitas, no esperemos de repente milagros.

En la línea de lo último que te he explicado, lo de “malos polvos” con libros. Me gustaría aconsejarte que te protejas como lo haces cuando mantienes relaciones sexuales. Toma precauciones, ¡no te vayas nunca con un desconocido! Y si lo haces, hazlo porque ya te hayan hablado de él. Si eres un leer voraz, ya lo harás. Pero si eres primerizo, te aconsejo que vayas a tiro hecho. Mira blogs, lee reseñas. ¡Protégete contra los millones de “virus” que pueblan las estanterías últimamente! Piensa que si no haces un uso responsable de los libros puedes acabar gravemente enfermo/a y no poder volver a leer en toda tu vida. Así que tú mismo/a…

En fin, lectores/as. Imagino que debéis estar pensando que me he vuelto loco, que soy muy soez, que tienen que ver peras con manzanas… Pero todo lo contrario. Estoy muy cuerdo y toda esta extraña reflexión tiene su por qué. Como ya os dije, quiero llevar a cabo una investigación, concretamente, un experimento empírico sobre cómo se posicionan los post de un blog de literatura. Y, claro, para conseguirlo no sólo he echado mano de vosotros, también he utilizado palabras y expresiones afines a la palabra más buscada hoy en día en internet: SEXO. Así pues, si la prueba sale bien, este post que tú acabas de leer en pocos días acabará posicionándose por delante de otros tantos por el simple hecho de utilizar palabras tales como follar, joder, chingar…

Y bueno, a ti, de nuevo, te pido disculpas y te doy las gracias por ser mi conejillo/a de Indias. Ya sabes, espero tu comentario. 

¡Gracias y hasta pronto!  

lunes, 10 de noviembre de 2014

Curso de Escritura Narrativa - Capítulo 1

"Alumno: Hola me llamo José Luis y estoy en este curso de narrativa porque yo me había apuntado a filosofía pero el curso no se hará por falta de alumnos... Profesor: ¿Te gusta escribir? Alumno: Pues la verdad es que no. Profesor: No lo sé, la verdad. Ahora estaba pensando en ello. Lo que me choca es que estáis hablando sobre sentimientos humanos y a mí poco me importan, ¿podré escribir de todos modos?", tan real como la vida misma. Ha sucedido tal cual. 

Este curso de narrativa me dará grandes momentazos. 

Hoy me han explicado algo revelador... ¡TODAS LAS NOVELAS TIENEN TRAMA! Si no me lo llegan a explicar jamás lo hubiese dicho. Si tuviese que reseñar algo medio interesante, diría que hoy hemos hablado sobre la diferencia entre "Contar" y "Mostrar" en una narración. 

Eso me ha parecido medio interesante, sin embargo, tampoco es que me hayan descubierto América.

En fin, volveré a explicaros en otro momento mis aventuras en el curso de narrativa. Será una secuela (mala, cansina y decadentemente profunda de "El cutricurso").

lunes, 18 de noviembre de 2013

Qué tendrán los ojos...

Qué tendrán los ojos que dicen tanto de nosotros. Qué poder se ocultará bajo nuestros párpados que nos hace capaces de infundir confianza, de crear rechazo, de anunciar nuestro humor… Qué extraño mecanismo hará que mediante nuestra mirada seamos capaces de convencer, de seducir, de rechazar…

Y es que hay miradas que enamoran, que infunden confianza. Por contra, otras son capaces de matar, de provocar profundo desasosiego. Hay ojos que son feroces, cargados de odio. Estos siempre acompañan miradas que asustan, que auguran de reojo malas intenciones. Pero también los hay risueños, llenos de vida. Ojos chispeantes que anuncian a los cuatro vientos que están enamorados.

Así pues es lógico pensar que estos son pequeñas ventanas a través de las cuáles asoma nuestra alma y por dónde nuestros sentimientos se airean.
En ocasiones son pequeños ventanucos por los que tímidamente asoman buscando ser correspondidos. En otras, estos son grandes ventanales que proyectan tormenta; incluso a veces, en muy pocas ocasiones, estos no son más que huecos oscuros y profundos, vacíos. Pequeñas fosas que buscan alimentarse del brillo de los otros. Ojos depredadores que escrutan buscando calmar sus ansias.

Por suerte, si te fijas, el mundo está lleno de ojos rebosantes de vida. Ojos cargados de ganas de vivir, aunque a veces cansados, siempre esperanzados. Gracias a Dios el mundo está lleno de miradas llenas de ilusión y de ganas de ver. Ojos deseosos de descubrir magia.

Y ahora, antes de acabar, un consejo: Si alguna vez en tu vida te cruzas con estos últimos míralos fijamente, con fuerza. Míralos queriendo empaparte de su esencia. Míralos como si fuese lo último que fueses a hacer en esta vida. Hazlo porque esos serán los que salven este mundo.

sábado, 16 de noviembre de 2013

En otoño… ¡Con la mejor sonrisa!

Que el cambio de estación no modifique tu estado de ánimo.

Al llegar el otoño no sólo caen las hojas de los árboles y los resfriados se mudan a vivir con nosotros hasta Navidad. Además, como si perder horas de sol no fuese suficiente, se agravan los estados depresivos y se es más proclive a que el ánimo dé un bajón.

Y por ello a continuación te daré el ABC para evitar que la tristeza y el mal rollo se apoderen de ti instalándose en tu vida. Si sigues al pie de la letra mis indicaciones te aseguro que llegarás a Navidades con una sonrisa puesta:
  • Aumenta la actividad física. No te apoltrones en el sofá. Y sobre todo, no dejes que el mal tiempo cambie tus planes. Si tenías previsto salir, sal. Pero no sólo eso, haz ejercicio. Ya sea apuntándote al gimnasio, haciéndolo en tu casa o saliendo a caminar cada día un rato. Puede que te parezca un consejo absurdo en relación a vencer un estado depresivo, pero no lo es. Créeme. Hacerejercicio tiene beneficios físicos más que conocidos por todos, pero también contribuye psicológicamente a combatir esos momentos de desánimo. El ejercicio provoca que nuestro cerebro secrete de manera natural serotonina, sustancia que actúa como anti-depresivo aportando confort y felicidad. Así que ya no tienes excusa, ¡a correr se ha dicho!
  • ¡Socializa! Sal de casa. Apaga la tele. Deja aparcado ese libro que tanto te está gustando. Abandona el calor del hogar y queda con gente, haz actividades con ellos. Ves al cine, al teatro, la opera… ¡lo que sea! Pero no te encierres en casa. El aislarse no es bueno; y mucho menos para alguien que está un poquitín alicaído. ¡Chútate amistad, vuélvete yonqui sin reparo alguno!
  • Cero dramas. Aléjalos de ti como Superman alejaría de sí mismo la criptonita; lejos, lejos… Empápate de alegría. Busca cosas y personas que te aporten. Busca la risa. Reír es tanto o más sano que llevar una dieta equilibrada. ¿Efectos secundarios? Arrugas… Nadie dijo que superar un bache fuese a resultar fácil. Lo dicho, evita lo triste y arrincona el drama. No es tu momento. No te culpes por no estar ahí para dar apoyo a tus allegados, si te quieren lo entenderán. Es tu momento de “egoísmo“. Ahora cuentas tú y sólo tú, para lo demás tendrás tiempo más adelante.
  • Toma el sol. Los rayos ultravioletas también aumentan la producción de la serotonina. Hazlo preferentemente fuera de tu casa; recuerda, ¡está prohibido apoltronarse! Puedes buscar un parque, la terraza de una cafetería, un bar o un restaurante que sea de tu gusto y tomar el sol mientras lees algo, preferentemente de humor.
  • Recuerda, ¡nada de dramas!
  • Busca una afición. Mira para tus adentros y analiza qué es lo que te gusta o en qué eres buena —Y no; no le hagas caso a esa vocecilla que te dice que tú no haces nada bien. Todos hacemos alguna cosa bien, ¡encuéntrala!—. Puede que se te dé bien cantar, bailar, dibujar, el punto de cruz, la escritura, el deporte… no sé, un sin fin de cosas. Seguro que fácilmente la encuentras. Y ya sabes, a poder ser que sea fuera de casa, acompañada y bajo el sol… Te sugiero que pruebes como voluntaria limpiado arcenes de carretera.
Se trata de cinco sencillas soluciones para decirle adiós a la depre y darle la bienvenida a lafelicidad. ¿Por qué estar triste cuando puedes estar riéndote como una loca? Inténtalo, lo único que puedes perder es tiempo. Y pensado fríamente, quién sabe, puede que sin darte cuenta te plantes en primavera…

Dime a quién juzgas y te diré cómo eres

Una de las definiciones que mejor ilustra lo que es un juicio de valor (Ejemplo: Habíamos quedado a las 9.00 y son las 9.15, siempre llega tarde. Es un tardón), es aquella que se refiere a ellos como juicios emitidos desde la subjetividad; dice de ellos que son siempre formulados a través de adjetivos dicotómicos (Ejemplo: bueno-malo, feo-guapo, alto-bajo).

Los hacemos cada vez que calificamos acciones o cosas. Estos pueden ser morales, éticos, estéticos, políticos, religiosos, etc… Se caracterizan principalmente por contraponerse a los juicios de hechos (Ejemplo: Está lloviendo y por eso está el suelo mojado) y los utilizamos para expresar nuestros gustos, preferencias e ideologías.
Los usamos diariamente y se han convertido en inquilinos de renta antigua de nuestra cotidianidad sin que nos diésemos cuenta. Y lo peor, los utilizamos de manera inconsciente. Lo que no sabemos es que conviviendo con ellos estamos castrando constantemente opciones. Por su culpacensuramos de manera inconsciente circunstancias posibilitantes.
Por ello es peliagudo emitir juicios de valor. Y lo es porque cada vez que emitimos uno nos exponemos mucho más de lo que creemos. Un juicio de valor habla más sobre nuestra personalidad que sobre la persona, hecho o situación sobre el que lo estamos vertiendo. Recuerda: Cuando señalamos a alguien o algo, diez dedos nos señalan a nosotros.
Precisamente por todo esto, merece la pena que nos planteemos si somos capaces de comenzar a reducir nuestra dosis diaria de juicios de valor. Merece la pena que intentemos poner a prueba nuestra flexibilidad y que reubiquemos los límites de nuestra tolerancia.
Tomémoslo como un entrenamiento; hagámoslo poquito a poco, consigamos una mínima dosis de reflexión diaria; hagámoslo durante 21 días, si durante todo ese periodo nos ejercitamos y elevamos nuestra capacidad de reflexión, nos daremos cuenta de que habremos integrado en nuestro sistema unanueva capacidad. Una capacidad que nos abrirá un nuevo mundo de posibilidades. ¿Te atreves? Inténtalo, no perderás nada y puede que ganes mucho. Anímate, empieza este nuevo curso de una manera distinta.
A continuación les propondré una pequeña serie de ejercicios que se pueden llevar a cabo durante nuestro día a día:
1 ‑ Leer el periódico sin hacer juicios  y sin alterarme. También puedo leer un periódico de una orientación ideológica totalmente contraria a la mía sin alterarme e intentando comprenderlo.
2 ‑ En el tráfico aceptar las conductas de los demás sin valorarlas, sin enfadarnos, sin alterarnos, simplemente describiéndolas.
3 ‑ No juzgar la ropa o moda que lleven los demás, pensar que cada  uno es libre de llevar lo que quiera.
4 ‑  Comprender y aceptar posiciones políticas que no tolero (lo que conlleva no alterarme y no discutir).
5 – Imaginar una escena de mi vida en el pasado, en la que alguien me ha sacado de mis casillas y recordarla sin valorarla y sin inmutarme.
6 ‑ Llamar a un familiar que me desagrade y hablar con él sin  alterarme.
7 ‑ Ver en la TV programas contrarios a los que normalmente veo y  hacerlo sin alterarme.
8.- Ver con mi pareja ese programa que a él o ella le gusta y a mi me aburre o no soporto, me siento a su lado y lo veo aunque no me guste, pero  sin alterarme, sin  hacer juicios, solo observando y estando relajado y disfrutando el estado de relajación.
9 -Quedar con un amigo y pedirle que le cuente algo que ha sido importante para él en la vida, escucharle preguntándole cosas  que no entendamos de su historia.  Hacerlo sin discutir, sin dar nuestras opiniones, sin contar nuestras anécdotas, comprendiendo lo que el otro dice, escuchando aunque no me guste.
10‑ Traer a la mente escenas de nuestra vida que me genere  sentimientos de culpa o dolor. Lo hacemos relajados, nos  remontamos al pasado, vemos la escena de la que nos lamentamos o arrepentimos y la visualizamos tranquilos, como si fuéramos un observador externo.

viernes, 9 de agosto de 2013

La nostalgia ya no es lo que era

Sirve para contrarrestar la soledad, el aburrimiento o la ansiedad, según nuevos estudios que indican que es buena para el cerebro.

how i met your mother
Ted Mosby, el personaje más nostálgico de la televisión, se ha pasado nueve temporadas contándole batallitas a sus hijos y recordando cómo conoció a su mujer.

En sus 20 años de aventuras, Ulises se sirvió del recuerdo de su Penélope en la lejana Ítaca para salir airoso de los numerosos obstáculos y dificultades con los que se fue topando en sus fantásticos viajes. Muchos siglos después, los investigadores ven en la figura del héroe griego uno de los grandes nostálgicos de todas las épocas. Y se hacen la pregunta: ¿acaso es tan negativa la nostalgia? 
Durante mucho tiempo se consideró un trastorno y llegó a ser descrito como una enfermedad neurológica de causas demoníacas. Pero la nostalgia vive hoy un renacer gracias a más de una década de estudios que ven en este sentimiento agridulce no sólo una inagotable fuente de inspiración para el arte, sino también un remedio contra no pocas fuentes de malestar como la soledad, el aburrimiento o la ansiedad.
Las parejas son más felices cuando comparten memorias, según estudios que también indican que la nostalgia hace a la gente más generosa y tolerante. Aporta significado a la vida y hace que la muerte parezca menos aterradora. Cuando la gente habla melancólicamente sobre su pasado, habitualmente se convierte en más optimista de cara al futuro. La nostalgia también tiene su contraparte puramente física: en lugares fríos, la gente puede usar la nostalgia para sentirse, literalmente, más calentita. Los investigadores descubrieron que la música –una de las herramientas favoritas para inducir a la nostalgia–tiene el potencial de subir la temperatura del cuerpo a la par que la añoranza (pincha aquí para acceder a la selección musical de los investigadores).
 “La nostalgia nos hace más humanos”, resume en este artículo el profesor Constantine Sedikides, de la Universidad de Southamptom. Este y otros investigadores pioneros en el estudio de este campo insisten en la universalidad de un sentimiento extendido por todo el mundo –a través de reminiscencias sobre amigos y familiares, vacaciones, canciones, puestas de sol– y alcanza hasta niños de siete años.
A la psicóloga española Mertxe Pasamontes le llama la atención que la nostalgia se interprete de este modo. “En teoría, supone un sentimiento de pena o tristeza por el recuerdo de una pérdida. Sin embargo, estas investigaciones se refieren más bien a la acción de recrearse en recuerdos agradables del pasado”. Pasamontes cree que está claro que la nostalgia, si la conceptualizamos en ese sentido, “puede ser positiva. Los momentos que atesoramos nos ayudan también a construir quiénes somos. Y si a eso le sumamos un disfrute intenso del presente, entre ambas cosas podemos tener muchos momentos de dicha”.

¿Te consideras una persona nostálgica? Para caracterizar a los individuos que participaron en sus estudios, los investigadores de Southampton desarrollaron una escala de la nostalgia. La mayoría de la gente confiesa experimentar nostalgia al menos una vez por semana, y casi la mitad tres o cuatro veces por semana. Estos encuestados aseguraron que la nostalgia les ayuda a sentirse mejor.
Es importante señalar que no todas las memorias son felices; incluso las agradables están teñidas con un sentimiento de pérdida. A pesar de ello, los elementos positivos pesan más que los negativos. Estos estudios llegan a decir que la nostalgia tiene una función existencial crucial, ya que trae a la mente experiencias preciosas que nos recuerdan el papel de seres queridos que nos valoran, o nos valoraban en el pasado. Por esta razón, los investigadores creen que la gente que tiende a la nostalgia lidia mejor con los temores ante la muerte.

Con tanta nostalgia, ¿nos escabullimos acaso del momento presente? “Sería ingenuo pensar que podemos estar todo el tiempo en un estado de presente”, señala Pasamontes. “Nuestro cerebro necesita planificar en ciertos momentos y para eso tiene que acudir a experiencias pasadas. Si no fuera así tendríamos que volver a aprenderlo todo cada día. Debe darse un cierto equilibrio entre vivir en el pasado o futuro y vivir en el presente”.
En este equilibrio, cree Pasamontes, está una de las claves de nuestro bienestar. La otra cuestión importante es cómo son esos “viajes” mentales al pasado y al futuro. “Si acudimos al pasado para conectar con recuerdos tristes o desagradables, no creo que eso tenga el impacto positivo que hemos visto en los estudios. Del mismo modo, si pensamos en el futuro como un lugar amenazante, eso no hará más que provocarnos ansiedad”. Por tanto, también es importante qué se recuerda, apunta Pasamontes, y que esto se haga de manera puntual, no como un modo de no estar nunca en el presente, porque el disfrute más pleno se da en el aquí y ahora.
Por otra parte, la nostalgia conlleva una desaceleración del ritmo vital. Cuando va a la carrera, la mente no tiene tiempo para recrearse en ningún tiempo pasado. Seguramente no sea casual que los estudiosos vayan al rescate de la nostalgia en un momento de prisas como el actual. Como señala Pasamontes, es necesario que podamos recrearnos en el momento que vivimos, respirarlo, dejarnos impregnar por él. “En ese estar en el presente sin fisuras, aderezado con esos recuerdos de otros instantes en que también supimos vivir la vida, es donde podemos encontrar más momentos de felicidad”.
* @nataliamartin es periodista. Si quieres ponerte en contacto con ella escribe a natalia@vidasencilla.es

viernes, 14 de junio de 2013

El síndrome del vestuario y la (escasa) autoestima del pene

Cover pene

La obsesión por el tamaño lleva a que el 90% de los hombres que piden un alargamiento de pene no lo necesitan.

¿Si el pene fuese un ser independiente y parlante, como creen que sería representado: cómo el amigo fiel que coopera cuando se le necesita y deja tranquilo a su amo cuando este lo requiere, cómo el niño travieso y juguetón al que le gusta llevar la contraria a sus padres y montar pataletas en el momento más inoportuno, o cómo el eterno insatisfecho y protestón, que cuando ve películas porno le susurra maliciosamente a su dueño: “ves, ese es más grande que yo”? La respuesta correcta sería probablemente un compendio de todas esas personalidades.
Si el hándicap de la sexualidad femenina es ser más difícil que la de los varones -el propio órgano genital, la vagina, es algo oculto e introvertido y el mecanismo del deseo es también más complicado y sujeto a múltiples variables en la mujer-; la cruz de los hombres está justamente en su extroversión, en su obviedad, en su incapacidad de esconderse y en la estrecha relación que siempre ha habido entre la sexualidad masculina y la genitalidad.
Tener un barómetro del deseo, la hombría y la fortaleza a la vista, como poco de ellos mismos, no debe ser una carga fácil de llevar. Sin contar con la idea aún extendida de que el placer de una relación sexual tiene uno de sus mayores pilares en la dureza y rigidez de ese pequeño ser, que aunque no piensa, si que tiene cabeza. Como señala la sexóloga y ginecóloga Francisca Molero, del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, “la visibilidad del pene hace que el aprendizaje sexual en los hombres sea más rápido. Se masturban antes y conocen mejor su fisiología que las mujeres, pero ocurre también que en un encuentro sexual uno de los ingredientes esenciales es percibir la excitación y el deseo en el otro. Todos estamos acostumbrados a que la mujer tenga una respuesta más lenta, sin embargo a los hombres se les exige que su pene actúe como un resorte y se mantenga erecto en todo momentolo que provoca no pocos miedos e inseguridades”.

El tamaño es el asunto que ha hecho correr más ríos de tinta y lo políticamente correcto es decir que no importa, pero hasta ahora no he conocido a ningún hombre que no sepa al dedillo sus medidas -en reposo y en acción- en cuestión tan banal. Si la medida estándar del miembro es de 15 cm en erección, tal vez no haya mucha diferencia entre uno que mida 16 y otro de 19, pero si uno tiene un micropene -los que no pasan de los 6 cm en estado de excitación, aunque esto es muy poco común-, realmente se puede decir que tiene un pequeño problema, como también lo tienen los que se exceden en el tamaño.

Jonah Falcon, el hombre con la polla más grande del planeta –24 cm en reposo y 34 en erección–, lo tuvo en un aeropuerto de EEUU, cuando intentaba pasar el control y fue detenido por los agentes de seguridad, que confundieron su abultada entrepierna con un arma de destrucción masiva. Falcon es actor –ha participado en series de televisión comoLos Soprano o Melrose Place y tuvo una pequeña aparición en la película Una mente maravillosa– y a pesar de recibir numerosas ofertas para entrar en la industria del porno siempre se ha negado en redondo. Ha pasado penurias económicas, ha estado en paro, ha tenido que volver a vivir con su madre y ahora se ha estrenado en el mundo de la música de la mano del cantante Adam Barta con un tema titulado It’s too big (Es demasiado grande), que cuenta ya con más de 100.000 visitas en la red.
 Fuente: www.elpais.es

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Qué es el mindfulness?


Según Vallejo (2006), “mindfulness es un término que no tiene una palabra correspondiente en castellano. Puede entenderse como atención y conciencia plena, presencia atenta y reflexiva. Los términos atención, conciencia y referencia al momento concreto están incluidos de lleno en su significado. Viene a plantear, por tanto, un empeño en centrarse en el momento presente de forma activa y reflexiva. Una opción por vivir lo que acontece en el momento actual, el aquí y el ahora, frente al vivir en la irrealidad, el soñar despierto”.
Una excelente definición es la que realiza Simón (2007), indicando que es “algo muy simple y familiar, algo que todos nosotros hemos experimentado en numerosas ocasiones de nuestra vida cotidiana. Cuando somos conscientes de lo que estamos haciendo, pensando o sintiendo, estamos practicando mindfulness. Lo que sucede es que habitualmente nuestra mente se encuentra vagando sin orientación alguna, saltando de unas imágenes a otras, de unos a otros pensamientos. Mindfulness es una capacidad humana universal y básica, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento. Es la práctica de la autoconciencia”.
Aunque estas definiciones puede parecer que nos enseñan qué es el mindfulness, sólo nos permiten hacernos una vaga idea teórica puesto que la práctica es la clave para comprenderlo, para poder ser consciente del momento presente, de la propia experiencia y sentir un estado de calma no reactiva, es preciso dedicarle tiempo, energía, determinación, firmeza y disciplina. Al practicarlo se aprende a centrar nuestra atención donde queramos, evitando que sensaciones, preocupaciones, pensamientos, etc., nos aparten del presente. Cualquiera que haya practicado algún tipo de meditación, yoga, tai chi, etc., conoce esas sensaciones y lo que le costó llegar a sentirlas, llegar a centrarse sólo en el presente.
En esencia, el mindfulness es considerado como un fin en sí mismo, supondría una forma de vivir, practicando en nuestras actividades habituales el ser conscientes de lo que estamos haciendo, como dice Hanh (2007), “mientras lavas los platos debes lavarlos simplemente, lo cual significa que mientras lo haces eres totalmente consciente de ello [...] En esos momentos estoy siendo totalmente yo mismo, siguiendo mi respiración, siendo consciente de mi presencia, pensamientos y acciones”. Consiguiendo de esa manera un estado de “plena atención” que impide que nuestra mente divague, de un lado a otro, dejándose llevar por la multitud de pensamientos que la asaltan constantemente.
Practicar mindfulness nos permitirá, entre otras cosas, llegar a aceptar las cosas como son, algo esencial en algunas terapias de tercera generación, como la Terapia de Aceptación y Compromiso. No obstante, Kabat-Zinn (2007) nos aclara que “la aceptación no tiene nada que ver con la resignación. La aceptación de las cosas tal como son, muy al contrario, requiere una fortaleza y una motivación extraordinarias -especialmente en el caso de que no nos gusten- y una disposición a trabajar sabia y eficazmente como mejor podamos con las circunstancias en las que nos encontremos y con los recursos, tanto internos como externos, de que dispongamos para mitigar, curar, reorientar y cambiar las cosas que podamos cambiar”.
Siguiendo a Lavilla, Molina y López (2008), a continuación relaciono esquemáticamente los beneficios que puede obtener cualquier persona, las dolencias a las que puede aplicarse, los beneficios de su aplicación a problemas de salud y los trastornos psicológicos donde pueden aplicarse las terapias que incorporan mindfulness.
Algunos de los beneficios que puede obtener cualquier persona:
  • Reducir distracciones o aumentar la concentración.
  • Reducir automatismos.
  • Minimizar los efectos negativos de la ansiedad.
  • Aceptar la realidad tal y como es.
  • Disfrutar del momento presente.
  • Potenciar nuestra autoconciencia.
  • Reducir el sufrimiento.
  • Evitar o reducir la impulsividad.
Algunas de las dolencias a las que puede aplicarse:
  • Estrés (asociado a alguna enfermedad).
  • Dolor crónico (especialmente en fibromialgia y cáncer).
  • Dolor agudo.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Hipertensión.
  • Cefaleas.
  • Fatiga crónica.
  • Problemas de la piel.
  • Alteraciones del sueño.
Beneficios del mindfulness aplicado a problemas de salud:
  • Físicos:
    • Aprender a respirar mejor.
    • Aprender a relajar cuerpo y mente.
    • Aumentar la flexibilidad corporal.
    • Regular la presión arterial.
    • Influir en el sistema inmunitario: atenuación de la secreción de la hormona cortisol (efecto inmunodepresor) como respuesta al estrés.
    • Mejorar la calidad del sueño.
    • Mejorar los hábitos alimentarios.
    • Recargar energías del propio cuerpo.
    • Reducir el malestar psicológico (ansiedad, depresión, hostilidad, somatización).
  • Globales:
    • Desarrollar una actitud de responsabilidad en el cuidado de la propia salud.
    • Ver el dolor de otra manera.
    • Disminuir las visitas médicas no programadas.
    • Disminuir el abuso de medicación.
    • Ayudar a marcarse metas más realistas.
    • No sumar más sufrimiento añadiéndole rabia u otras emociones al malestar.
    • Aceptar la realidad tal y como es.
    • Centrar la atención en otras cosas que también están sucediendo mientras tanto.
    • Fortalecerse ante la adversidad.
    • Ser más sabio.
    • Desarrollar la espiritualidad.
Actualmente los trastornos psicológicos donde puede aplicarse las terapias que incorporan el mindfulness son los siguientes:
  • Trastornos de ansiedad.
  • Trastornos del estado de ánimo.
  • Trastorno límite de personalidad.
  • Trastornos adictivos (drogas y alcohol).
  • Trastornos de la alimentación.
  • Trastornos psicóticos.
Si bien hay que tener en cuenta que “la meditación no debe ser considerada como un tratamiento psicológico o psicoterapia en sí” (Vallejo, 2007), aunque sí puede formar parte de un tratamiento psicológico contribuyendo a mejorar su efectividad. Por ejemplo, según Vallejo (2007), el mindfulness es reconocido como un componente relevante de las tres terapias de tercera generación siguientes: la terapia de aceptación y compromiso, la terapia de conducta dialéctica y la terapia cognitiva basada en el mindfulness para el tratamiento de la depresión. Una evidencia a favor de esto es un estudio de Ostafin y cols. (2006), en el que se examinaron los efectos de la meditación mindfulness sobre los síntomas psicológicos de 53 participantes y se verificó que la reducción del estrés informada no dependía de la meditación mindfulness practicada.
En una entrevista que Berdullas (2007) realizó a la Dra. Mónica Rodríguez Zafra, se pone de manifiesto que todas las técnicas, escuelas, sistemas filosóficos, etc. que utilizan la meditación como herramienta “tienen en común el aprendizaje, el entrenamiento y el control de los procesos atencionales con el objetivo de mejorar la salud, el bienestar mental, emocional y espiritual de la persona y sus capacidades, en general”.
Dicho entrenamiento se produce en dos niveles:
  1. Experiencia directa de los factores distractores de la atención, lo que permite tomar conciencia de los procesos psicológicos que mantienen determinados círculos de pensamiento y pautas de comportamiento repetitivas e insanas.
  2. Desarrollo de determinados procesos corporales, emocionales, cognitivos y espirituales beneficiosos que tienen lugar cuando se aprende a controlar la atención. Estos procesos permiten, nuevamente, tomar conciencia de lo que ocurre y permiten encontrar el significado psicológico que tienen tanto en el momento psicológico presente del individuo como dentro del proceso de crecimiento personal en el que la persona se encuentre en ese momento concreto.
Según la Dra. Mónica Rodríguez, “aunque hay áreas en las que los resultados de las investigaciones son contradictorios, tomados en su conjunto puede decirse que hay un patrón psicobiológico que acompaña al estado de meditación que se caracteriza, desde el punto de vista fenomenológico, como un estado de alerta relajada y, desde el punto de vista biológico, por una disminución en la actividad del sistema nervioso periférico (común a las técnicas de autocontrol, como la relajación), una actividad sostenida del sistema nervioso central (específica de la meditación), el mantenimiento de la atención y una serie de cambios electroencefalográficos específicos integrados en la vigilia y el sueño. Estos efectos son centrales (la meditación no es una actividad que afecte únicamente a la actividad del sistema nervioso autónomo) y no se explican sólo desde una menor actividad o una inhibición general del sistema nervioso”.
Sobre este tema, Mario Araña, en la lista de distribución electrónica “Salud Mental (SALMENT)”, alojada en la Red Iris, comentaba un reciente artículo de Luders y cols. (2009), resumiéndolo como sigue:
Correlación anatómica de la meditación a largo plazo: mayor volumen de materia gris, en hipocampo y lóbulo frontal
“Se ha estudiado la relación meditación – mejoras psicológicas y fisiológicas en el bienestar. La práctica de la meditación ha demostrado mejoras, no solo a nivel de funcionamiento cognitivo, sino también a nivel de actividad cerebral.  Sin embargo, conocemos poco acerca de su relación con las estructuras cerebrales. Nos propusimos estudiar los correlatos anatómicos de la meditación.
Resultados:
  • Se detectan mayores volúmenes de materia gris en los meditadores,  en la corteza orbito frontal (así como en el tálamo derecho y su circunvolución temporal inferior izquierda).
  • Además, los meditadores mostraron significativamente mayores volúmenes de funcionamiento en el hipocampo derecho.
  • El control emocional se ve facilitado.
  • Estos hallazgos, son independientes, del tipo de meditación que se emplee.
Por lo tanto, variaciones en estas regiones podrían explicar las singulares habilidades y hábitos para cultivar emociones positivas, mantener la estabilidad emocional, y participar en el comportamiento consciente, que muestran los meditadores. Además, sugieren que estas alteraciones regionales en las estructuras cerebrales constituyen parte de las  correlaciones neurológicas, siendo, independientes del estilo y practica concreta de cada tipo de meditación. Futuros análisis longitudinales son necesarios para establecer la presencia y la dirección de una relación de causalidad entre la práctica de meditación y la anatomía del cerebro.”
Podemos concluir, citando a Prieto (2007), “que suele haber un antes y un después entre aquellos psicólogos y psicólogas que se sientan a meditar y descubren o rechazan unas órbitas sorprendentes en la psique humana”, aunque eso mismo puede generalizarse a cualquier persona que se decida a practicar la meditación, en cualquiera de sus vertientes, siempre que dicha práctica se realice correctamente y con constancia, no puede pretenderse sufrir ese cambio en una sola sesión de meditación, sobre todo teniendo en cuenta que los cambios, según hemos podido ver, no son sólo emocionales y cognitivos, sino también en las estructuras cerebrales.

lunes, 18 de febrero de 2013

FALSOS MITOS SOBRE EL AMOR


FALSOS MITOS SOBRE EL AMOR

En nuestra sociedad prevalece todo un conjunto de falsos mitos sobre el amor e ilusiones positivas sobre las relaciones amorosas. De hecho, la creencia popular persiste en considerar el amor como algo único, místico, evasivo, para toda la vida… aunque todas esas cualidades son contraintuitivas desde puntos de vista sociales, evolutivos y científicos (Djikic y Keith, 2004).

Estos mitos sobre el amor han pasado de generación en generación, y siguen siendo alimentados por los contenidos de películas de cine, programas de televisión, novelas románticas y cuentos populares, entre otros.

Ahora bien, estos mitos perjudican las relaciones sentimentales y afectan a la calidad de vida de las parejas, pues nos hacen tener falsas expectativas sobre qué es y cómo debería de ser una relación de pareja. En este sentido, es importante que la gente entienda que esos mitos son falsos. Sólo así podrá concebir las relaciones de otra manera más ajustada a la realidad, lo que le ayudará a tener relaciones más sanas y duraderas.

Estas creencias problemáticas, en distinto grado, conforman lo que algunos autores han denominado mitología romántica. Se trata de suposiciones que pueden catalogarse como creencias falsas, imposibles y conflictivas. Veámoslas en detalle según el esquema propuesto por Yela (2002).


CREENCIAS DE CARÁCTER ABSURDO

Mito de la media naranja

Consiste en la creencia de que elegimos la pareja que teníamos predestinada. Esto difícilmente puede considerarse adaptativo para una persona, que puede esperar gran parte de su vida la llegada de su “alma-gemela”, desdeñando otros potenciales compañeros que podrían satisfacer perfectamente sus necesidades afectivas y reproductivas.


CREENCIAS FALSAS

 Mito de la exclusividad

Se centra en creencia de que el amor romántico sólo puede sentirse por una única persona al mismo tiempo.
 
Mito del libre albedrío

Se trata de la creencia de que nuestros sentimientos amorosos son absolutamente íntimos y no están mediatizados por factores biológicos, sociales y culturales ajenos a nuestra voluntad.

Mito de la equivalencia

Representa la creencia de que los conceptos de “enamoramiento” y “amor” son equivalentes.

Mito del emparejamiento

Es la creencia de que la pareja es una unidad natural y universal.

Mito de los celos

Consiste en la creencia de que los celos son un indicador del amor verdadero.
 
Mito de la omnipotencia

Alude a la creencia de que “el amor lo puede todo”.


CREENCIAS IMPOSIBLES POR LIMITACIONES BIOLÓGICAS, SOCIALES O PSICOLÓGICAS

Mito de la perdurabilidad

Consiste en la creencia de que el amor romántico de los primeros meses debe perdurar a lo largo del tiempo.


CREENCIAS ALTAMENTE CONFLICTIVAS

Mito del matrimonio

Es la creencia de que el amor debe conducir siempre a la unión estable de la pareja, y constituirse en la base única del matrimonio (o de la convivencia en pareja).

Mito de la fidelidad

Representa la creencia de que todos los deseos pasionales, románticos y eróticos sólo pueden satisfacerse exclusivamente con la pareja propia.
  

ENTENDIENDO CORRECTAMENTE EL AMOR 

Debido a nuestra cultura y la sociedad en la que vivimos, hemos sido educados/as y criados/as bajo una serie de creencias y expectativas referidas a las relaciones de pareja. Es muy probable que nunca podamos deshacernos por completo de estas ideas falsas, porque son parte de nuestra historia personal.

Sin embargo, lo importante es tener conciencia de ello y del efecto que pueden tener si las aplicamos a nuestra vida sentimental.

Recuerda que el ser humano tiende a idealizar personas y relaciones, además de sostener algunas creencias que, aunque compartidas por la mayoría, no dejan de ser un obstáculo para la satisfacción y felicidad de la pareja.

jueves, 31 de enero de 2013

Mantener la actitud positiva

Una buena actitud positiva hace posible que usted sea exitoso. Le da la energía para que pueda seguir su propósito, haga crecer su potencial, y siembre semillas que beneficien a otros. Pero también hace que el viaje sea más agradable en el camino sin importar a donde le lleve.

Ser positivo es una actitud que marca diferencia

Cuenta la historia, la manera en que una madre criaba a su hijo. Entraba en su dormitorio y lo despertaba a las 5:30 AM, diciendo "Luis, hoy va a ser un gran día". Pero eso no era lo que el niño deseaba oír a esa hora de la mañana. Su primer trabajo cada día era salir y traer el carbón para encender el fuego y calentar la casa. Lo aborrecía.

Un día, cuando su madre entró al cuarto y dijo "Va a ser un gran día", Luis respondió bruscamente: "No mamá. Va a ser un día asqueroso. Estoy cansado. La casa está fría. No quiero levantarme y traer carbón. ¡Es un día horrible!". Querido, ella contestó, no sabía que te sentías así. ¿Por qué no vuelves a la cama y duermes otro poco? ¿Por qué no pensé en esto antes?, Se dijo creyendo que había dado en el clavo.

Despertó dos horas después. La casa estaba caliente, y podía oler el desayuno que estaba preparando. Salió de la cama, se vistió y fue a sentarse a la mesa de la cocina. Estoy hambriento, dijo. He descansado bien. Ya está listo el desayuno. Esto está perfecto.

Querido, dijo la mamá, hoy no hay comida para ti. ¿Recuerdas que dijiste que iba a ser un día horrible? Como madre, voy a hacer lo mejor que pueda para que tengas un día horrible. Vuelve a tu dormitorio y quédate allí todo el día. No tienes permiso para salir de allí, y vas a tener poco que comer hoy. Nos veremos mañana a las cinco y media.

Luis regresó a su dormitorio desanimado y se acostó. Pudo dormir más o menos otra hora. Pero eso era todo lo que una persona puede dormir. Pasó todo el día deprimido en la habitación, con un hambre que crecía con el paso del tiempo. Cuando oscureció volvió a meterse en la cama y trató de dormir. Despertó varias horas antes del amanecer. Se vistió. Estaba sentado en la orilla de la cama cuando la mamá abrió la puerta de su habitación a las cinco y media. Antes que ella dijera algo, Luis se puso de pie de un salto y dijo "Mamá, va a ser un gran día".

Lo que era cierto para Luis es cierto para usted también. Podemos cambiar nuestra actitud. Quizás no pueda cambiar las demás cosas, pero definitivamente puede hacer que su actitud sea más positiva.

Cuando nuestras actitudes superan nuestras habilidades, aún lo imposible se hace posible.

¿Qué significa tener una gran actitud positiva? Probablemente haya escuchado la antigua expresión que una persona positiva ve un vaso medio lleno en lugar de medio vacío.

Cualidades que comparten las personas con actitud positiva

Creen en sí mismos: Herb True dijo: "Muchas personas tienen éxito cuando otros no creen en ellas. Pero muy rara vez una persona que no cree en sí misma alcanza el éxito". La primera característica de una persona con una buena actitud positiva es que piensa positivamente en su valor personal. Su imagen positiva es el pasaporte para el éxito en la vida. Están dispuestos a ver lo mejor en los demás: nunca he conocido una persona positiva que no aprecie a las personas y trate de ver lo bueno en ellas. Todos tenemos expectativas de los demás. Pero podemos decidir si las expectativas serán positivas o negativas. Si los trata positivamente, la tendencia es que lo tratarán de la misma manera.

Pueden ver oportunidades donde quiera: el filósofo griego Plutarco, escribió: "Como las abejas extraen miel del tomillo, la más fuerte y seca de las hierbas, los hombres sensibles suelen sacar ventaja y provecho de las circunstancias más extrañas". Las personas con actitud positiva ven oportunidades en todo lugar. Las personas con una actitud positiva, muchas veces dicen "SI", porque nunca les pasa nada a los que dicen "NO".

Se enfocan en las soluciones: casi todas las personas pueden ver los problemas. Para ello no se requiere nada especial. La persona con actitud positiva tiene su mente puesta en las soluciones, ve una solución ante cada problema y una posibilidad en cada imposibilidad. Louis D. Brandeis, en honor a quien se puso nombre a la Universidad Brandeis, dijo una vez: "En este mundo, la mayoría de las cosas dignas de hacerse habían sido declaradas imposibles antes de que fueran hechas".

Desean dar: Karl Menninger dijo, "Rara vez la gente generosa es gente mentalmente enferma". Y es raro que sea gente negativa. Dar es el más elevado nivel de vida. Mientras más da la persona, mejor su actitud. La diferencia no está en lo que usted tiene, está en lo que hace con lo que tiene.
Persistencia: los sueños que se han hecho realidad son el resultado de personas que se aferraron a sus ambiciones. Se negaron a desanimarse. No permitieron que el desaliento les pusiera la mano encima. Los desafíos sólo los estimularon a un mayor esfuerzo. Cuando usted tiene una actitud positiva, es más fácil ser persistente. Si piensa que el éxito está a la vuelta de la esquina, sigue adelante.

Responsabilidad por sus vidas: una persona de éxito entiende que nada positivo ocurre si no está dispuesto a dar un paso adelante y asumir plena responsabilidad por sus pensamientos y acciones. Sólo cuando usted es responsable por usted mismo puede mirarse con honestidad, evaluar sus puntos fuertes y sus puntos débiles, y comenzar a cambiar.


Escrito por Juan C. Caramés

lunes, 28 de enero de 2013

Enfocar y desenfocar: El arte de conseguir lo que quieras


Al inicio de una conferencia sobre el estrés el orador colgó frente al público una gran hoja de papel blanco. Con un marcador negro dibujó luego una mancha irregular. ¿Qué ven aquí? Preguntó. Uno tras otro, los presentes fueron contestando: Una mancha negra. Eso supuse, dijo el orador. Ninguno de ustedes se enfocó en la hoja blanca, aunque tiene una superficie mucho mayor. Precisamente de eso hablaremos esta noche. 

¿Cuál es la conversación en la que te enfocas más asidua mente? 
¿En todo lo que tienes o en lo poco que te falta? 
¿En todo lo que sabes o en lo mucho que no dominas? 
¿En todo lo que puedes o en lo que te gustaría pero no te sale?

Tu estado de ánimo dependerá de cual sea la conversación en la que te enfoques."La emoción que sientes no existe por sí sola. Sino por la explicación que tú le das". Y este estado de ánimo determinará tu predisposición a la acción. Y de tu manera de actuar dependerán los resultados que obtengas. ¿Qué no te gustan los resultados? La clave es la conversación. Veamos, piensa en tu situación, en la conversación que te separa de tus resultados. Piensa en tus mejores razones, en esas que estas seguro nadie puede dar vuelta.

¿Todavía te parecen válidas tus explicaciones y tus razones para no alcanzar tus resultados? ¿En que te vas a enfocar? ¿Qué te puede llevar hacia los resultados extraordinarios?

"Una de las cosas más valiosas que he aprendido es que no siempre tengo que tener razón." JEFFREY B. SWARTZ.