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jueves, 9 de julio de 2015

Reseña: El lector del tren de las 6.27 - Jean–Pierre Didierlaurent

Ficha Técnica:

Fecha de publicación: 10/03/2015
200 páginas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-322-2464-5
Código: 10121112
Formato: 13,3 x 23 cm.
Presentación: Rústica con solapas
Colección: Biblioteca Formentor


Sinopsis:

“Guibrando Viñol no es ni guapo ni feo, ni gordo ni flaco. Su trabajo consiste en destruir lo que más ama: es el encargado de supervisar la Cosa, la abominable máquina que tritura los libros que ya nadie quiere leer. Al final de la jornada, Guibrando saca de la entrañas del monstruo las pocas páginas que han sobrevivido a la carnicería. Cada mañana, en el tren de las 6.27, se dedica a leerlas en voz alta para deleite de los pasajeros habituales. Un día descubre por casualidad una pieza de literatura atípica que le cambiará la vida.
La amistad une a un grupo de personajes aparentemente anodinos, probables compañeros invisibles de nuestros viajes cotidianos en tren, que esconden mundos extraordinarios donde todo es posible: un vigilante de seguridad que habla en verso, una princesa cuyo palacio es un aseo público, un mutilado que busca sus piernas. En una mezcla insólita de humor negro y dulzura, celebramos con ellos el triunfo de los incomprendidos”.

Mis impresiones:

No hay que decir que siendo una apasionada de la lectura como soy cualquier título que haga referencia a libros, bibliotecas, librerías o lectores capta de inmediato mi atención y las manos se me van directas a cogerlo. En ocasiones quedo totalmente enamorada del libro o acabo un tanto decepcionada si al final no consigue atraparme.
Pues bien, éste en concreto, y a pesar de no tener una portada demasiado atractiva, no dejó de llamarme desde la estantería de la librería hasta que acabó en el montoncito de libros que estaba preparando para el club de lectura, y he de decir, que sin ser uno de esos libros inolvidables el balance final ha sido más que satisfactorio.
Una historia donde el protagonismo está compartido por Guibrando, un personaje la verdad bastante anodino y falto de matices coloridos inmerso en una vida totalmente monótona y falta de ilusiones, que sin embargo se hace de querer, y “La cosa”, una trituradora de libros capaz de devorar diariamente cantidades ingentes de los libros que se acumulan en las librerías y en las editoriales que acaban por dejar de ser novedades en cuatro días y son empujadas por las nuevas publicaciones hasta el ocaso del olvido hacia el reciclaje.
A lo largo de relato se van añadiendo personajes que sin ser protagonistas, comparten muy bien el protagonismo de la historia. Todos ellos personajes normales y corrientes totalmente creíbles y bien retratados. Podemos encontrarnos con el jefe déspota que disfruta pisando contantemente a sus subordinados, el compañero de trabajo rastrero que no dudará en poner la zancadilla o por el contrario el que se convertirá en el mejor amigo y confidente, la mascota que hace más llevadera la existencia, y una serie más de personajes variopintos y tiernos, como pueden ser los ancianos de la residencia “Las glicinias”, el vecino anciano que pasea a un perro aún más anciano o el alma gemela que se encuentra por esas extrañas coincidencias de la vida.
Un libro de muy fácil lectura, aunque tengo que confesar que al principio me costó un poquillo meterme en la historia, con apenas 195 páginas y con muchísimos márgenes en blanco de esos que dicen que son para dejar respirar al lector, pero que en realidad son páginas en blanco para dar más volumen al libro. Sin embargo una historia original que sorprende por su sencillez.

Montse


lunes, 19 de agosto de 2013

Adiós Bridget Jones, las nuevas heroínas literarias son granjeras (y arrasan en ventas)

¿Ha muerto el 'chick lit'? El 'farm lit', el género de las novelas que cambian los martinis por el campo y el pan casero, es el nuevo fenómeno literario.

Georgia’s Kitchen, el debut literario de Jenny Nelson (editora de las webs de Vogue y Style), arranca con lo que podría ser el final de cientos de novelas clónicas que llevan alrededor de diez años copando los escaparates de librerías, vagones de metro y aeropuertos de todo el mundo. La protagonista, Georgia Gray, regenta uno de los restaurantes más exclusivos de Manhattan, está prometida con un atractivo abogado y tiene un grupo de amigas con las que puede contar pase lo que pase. Sin embargo, Nelson introduce un giro narrativo (en forma de crítica devastadora a su restaurante y una fuga inesperada de Mr. Perfecto) que llevará a Georgia a abandonar la jungla urbana y empezar de cero en un pueblo de la Toscana.
En unas pocas páginas, Georgia’s Kitchen ha sintetizado la tendencia actual del mercado:dar un giro a al denominado género chick lit (con su universo de portadas con cócteles de ensueño, Manolos y paletas de color a lo Jordi Labanda) para convertirla en algo que los entendidos del universo editorial se han apresurado a bautizar como farm lit. Es decir,literatura por y para mujeres que ofrece a su público una fantasía escapista y una voz narrativa parecida a su propia experiencia, pero que introduce lo rural como cambio fundamental. El nuevo entorno no es casual, sino que responde a nuevas corrientes sociológicas que, de hecho, han convertido el chick lit tal como lo conocíamos en algo desfasado.
Cuando, a finales de los 90, autoras como Helen Fielding, Melissa Bank o Candace Bushnell empezaron a publicar sus crónicas de treintañeras en crisis, poco podían saber que estaban dando el pistoletazo de salida a un subgénero que, de hecho, aún hoy presenta una difícil definición. Tanto sus partidarios como sus detractores estuvieron de acuerdo en una cosa: el chick lit suponía una evolución con respecto a las novelas femeninas de décadas anteriores, pues sus protagonistas ya no tenían un objetivo puramente sentimental, sino que este se compaginaba con metas laborales y sociales. Así, Bridget Jones y Carrie Bradshaw podrían ser una evolución de la Rebecca de Daphne du Maurier o la Jane Eyre de Charlotte Brönte: unas heroínas de lo cotidiano para tiempos descreídos, unos iconos post-feministas que (aquí vino la polémica) también podían llegar a reforzar algunos tópicos desagradables, de manera quizá inconsciente.

Durante años, el chick lit parecía imbatible. Llegó a construir su propia burbuja editorial, con reediciones de algunos posibles precedentes (Nancy Mitford a la cabeza) y exportaciones del modelo a otras realidades locales –en España tuvimos un buen ejemplo con Rebeca Rus y su Mientras tanto, en Londres…. Firmas con mucho menos talento que Fielding se apuntaban al carro al tiempo que el cine y la televisión contribuían a la hegemonía del género: Sexo en Nueva York, El Diablo viste de Prada, Gossip Girl, En sus zapatos o Diario de una niñera viajaron de la página a la pantalla, mientras que los guiones originales de comedias románticas se esforzaban por parecer la adaptación de un best-seller femenino.

¿Qué fue lo que reventó la burbuja? Su declive ha sido gradual, pero ahora podemos ver la chick lit con la suficiente perspectiva como para darnos cuenta de que fue hija de su tiempo. Esas ficciones sobre triunfo social nos hablaban de zapatos caros, lujo, ordenadores de última generación, ostentación, consumismo alegre, clubes exclusivos y brunchs en hoteles de cinco estrellas. Una novela (o una película) como Confessions of a Shopaholic resultaría una obscena provocación en un contexto como el nuestro. Al parecer, la crisis mató al chick lit. Y esa fue precisamente la causa del farm lit.
montaje
Dos títulos que triunfan en el mercado literario y en el que sus protagonistas cambian el glamour de la urbe por una vida bucólica y sin estrés (pero mucho romance).
En el artículo que ha popularizado el término, la revista The Atlantic incluye unos cuantos ejemplos de periodistas que escriben, en primera persona, su mudanza al paraíso rural. Es posible que no sea sólo la crisis económica, sino también la del periodismo, lo que nos hace desear una vida sencilla, donde no existen las noticias sobre banqueros sin escrúpulos ni sobre medios obligados a cerrar. Lo único queimporta es relajarse, aprender a valorar los pequeños placeres de la vida y, quizá, aprender a hacer punto. En cierto sentido, podríamos considerar Come, reza, ama como una pionera de esta tendencia a encontrar la paz a través de la austeridad. También hay algo de deseo hipster sublimado: ese sueño de granjas y comida orgánica del que cantan los grupos folk se hace realidad en las páginas de Georgia’s Kitchen o The House on Oyster Creek, donde la protagonista decide mudarse a ese paraíso moderno que es Cape Cod.
Aún estamos en las primeras fases del fenómeno y, por tanto, es pronto para saber si tendrá un impacto tan profundo en el zeitgeist como ese chick lit en el que hunde sus raíces. De momento, su éxito de ventas y su promedio de críticas elogiosas en Amazon o Barnes & Noble certifican que la literatura de consumo femenina ha encontrado un nuevo filón para explotar fantasías escapistas. Uno que no tiene nada que ver con los calabozos y los látigos de Cincuenta sombras de Grey, quizá la última novela chick litque triunfó antes de que se impusieran las granjas.

domingo, 7 de julio de 2013

Cómo sobrevivir a tu pareja en vacaciones de verano


Cómo sobrevivir a tu pareja en vacaciones de veranoEl verano es la época más proclive del año para separarse o divorciarse o así lo indican los últimos datos estadísticos publicados por el Instituto de Política Familiar (IPF) que asegura que, en el último trimestre del año, rompen 33.000 parejas. De un total de 120.000 divorcios que se producen de media al año en España, casi el 28% se producen en el último trimestre, justo después de las vacaciones estivales.

La época de verano es sin duda uno de los periodos del año más propenso para la separación o el divorcio. Entre muchos de los motivos esgrimidos por los psicólogos o expertos de pareja, se debe principalmente al exceso de tiempo que se pasa en pareja o la poca comunicación que se tiene durante el año y que refleja su efecto negativo durante las vacaciones.
Para ello, la psicóloga de pareja Mila Cahue, ha elaborado para Meetic un decálogo con consejos sencillos para ayudar a que la pareja pueda sobrevivir a las vacaciones estivales.
  1. Antes de salir, es aconsejable organizar y tener más o menos claro cómo se van a distribuir los días(horarios, etc.), que pueden tener una cierta flexibilidad: cuál es la hora de levantarse, si se va a comer en casa o fuera (o cuántos días en cada situación), cuál es el horario previsto de playa o excursiones, si va a haber siestas o no, el tiempo dedicado a los amigos, etc.
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  3. Repartir responsabilidades a priori (quién ducha a los niños, quién hace los desayunos, quién se encarga de la compra/comida, quien pone la lavadora o saca las cosas del lavaplatos, quien está con los niños durante la siesta-si estos no se duermen- o cómo se reparten por días, etc).

  4. Si hay actividades discrepantes, es decir, las que cada uno quiere hacer y al otro le resultan insufribles o aburridas, poner sobre la mesa qué es lo que quiere hacer cada uno, cuánto tiempo le quiere dedicar al día o la semana, y luego analizar cómo se integran ambas actividades en un horario compatible para ambos, y a la vez satisfactorio. Las actividades de ambos deben resultar satisfactorias para los dos, a la vez que se integran y forman parte de los acuerdos y de la vida de pareja.

  5. Dedicar un tiempo especial a la pareja. Es necesario que, a lo largo del año, especialmente las parejas con niños, dediquen un día a la semana o al mes, para hacer alguna actividad de los dos solos, sin que estén los hijos implicados. Tanto si se ha podido hacer como si no, las vacaciones son el momento ideal para dedicarse un tiempo en el que podamos demostrar a nuestra pareja que todavía es la persona de nuestra elección, que queremos seguir juntos, y que nuestra apuesta es por ella. Puede ser tanto una cena romántica, como alguna actividad significativa para los dos (aunque sea tirarse en paracaídas), o paseos diarios por la playa dedicados el uno al otro.

  6. Si durante el año se han acumulado "flecos", no hay que dejar pasar la oportunidad de deshacerse de ellos durante el verano. Lo mejor es hablar en pareja con calma y, sobre todo, con ánimo de encontrar soluciones en vez de culpables. Es importante que, para cada tema que se saque, se planteen al menos dos o tres alternativas de solución por ambas partes, para que finalmente se pueda llegar a un acuerdo satisfactorio para ambos, y se pueda afrontar la nueva temporada con unos compromisos renovados, y una nueva ilusión para la pareja.

  7. En el caso de que las familias políticas sean "el problema", habrá que determinar cuánto y cuándo se les visita o se les recibe. Este tema tiene que estar negociado entre la pareja de antemano, pues se trata de una cuestión muy delicada en la que alguno de los dos podría sentirse herido con facilidad. Ambos tienen que cumplir con lo pactado. Si sigue habiendo desacuerdos, se hablan hasta que se llegue a situaciones lo más satisfactorias posibles para ambos.

  8. Puede ser también que los amigos sean "el problema", por lo que se aconseja que se actúe de la misma manera que con la familias política.

  9. Dedicarse a esos detalles y gestos especiales para los que no hay mucho tiempo durante el resto del año, es fundamental. Cocinar para el otro, llevarle a algún lugar de su preferencia,... en fin, recordarle y hacerle sentir que uno tiene todavía interés por lo que le hace feliz, y que está dispuesto a proporcionárselo. Sentirse especial para el otro, y que esto sea recíproco, es uno de los fundamentos que mantienen "vivas" a las parejas.

  10. Dedicarle MÁS TIEMPO al amor, tanto al romántico como al apasionado.

  11. .-........ y, reírse, pasarlo bien, divertirse, HACER REIR AL OTRO.

sábado, 13 de abril de 2013

Las reglas de oro para ligar por internet


No alargar demasiado el proceso para conocerse, redactar un buen perfil y elegir cuidadosamente el portal son los trucos básicos para encontrar pareja online.

tienes un email
Meg Ryan y Tom Hanks en 'Tienes un email'.
Usamos wifi, GPS, iPad, iPod, WhatsApp, SMS, Messenger y mil y un inventos cuyos nombres empiezan por todas las letras del abecedario, la mayoría para comunicarnos y hacernos fotos de madrugada en los bares, y sin embargo, muchos todavía dudan si utilizar internet es adecuado para buscar pareja o, simplemente, sexo.

    En una cena con amigas, en la que después de lamentarnos de la dantesca situación económica y política de nuestro país se empezó a hablar de sexo –los temas de conversación van ahora por este orden– y se crearon dos bandos: el de las que estaban en contra de usar internet para ligar, argumentando que la red es un refugio de frikis, tarados, losers y casados que quieren pegársela a su mujer. Las integrantes de este grupo escondían además un cierto sentimiento de orgullo del tipo: estoy perfectamente capacitada para ir a un bar y, antes o después, acabar levantándome a un tío medianamente aceptable que no haya entrado en coma etílico. El equipo contrario, sin embargo, no descartaba la red para intentar pescar a alguien, algunas incluso admitían haberla utilizado en alguna ocasión. Negarse a integrar las nuevas tecnologías en asuntos del corazón, o de bragas, era para ellas como descartar la luz eléctrica para seguir alumbrándose todavía con antorchas.
    ¿Qué ocurre? ¿Hemos perdido las habilidades para flirtear, seducir, excitar a alguien y necesitamos de una alcahueta de última generación? ¿Llegará un momento, si seguimos confiando nuestra vida amorosa y sexual a Madame Internet, en el que la raza humana ya habrá perdido sus capacidades de cortejo y al cumplir los dieciocho una computadora especializada nos asignará una pareja altamente compatible con nuestro perfil de gustos, preferencias y expectativas? Algunos portales de contactos ya lo intentan, o al menos presumen de ello. El escritor y filósofo francés, Alain Badiou, en su libro Elogio del Amor(2009) citaba eslóganes de unas webs de citas francesas, contrarios totalmente a la esencia misma del romance, como el siguiente: “Ayez l’amour sans le hazard” (encuentre el amor sin el azar). ¿Queremos realmente esto?
    Mario Luna, coach en seducción y coautor de Ligar es fácil si sabes cómo (2012, Anaya Multimedia) junto a Ray Habana y Héctor Latorre, advierte que “internet es un apoyo, pero nunca debe ser sustituto al mundo real. Yo siempre recomiendo al que busca pareja , ya sea estable o esporádica, que no se limite solo a un canal, sino que salga a la calle, que trabaje el cara a cara porque antes o después va a tener que quedar con esa persona que ha conocido a través de la red. Internet es una excelente herramienta para seleccionar, descartar lo que no nos gusta y para acceder a ambientes o situaciones que si las dejásemos al azar nos llevarían años. Pero uno no sabe si alguien realmente es su tipo hasta que no ha oído su voz, lo ha olido, tocado y pasado un tiempo a su lado, y eso solo puede hacerse face to face”. 
    Pensar que los portales de citas nos ahorrarán tiempo, no siempre es muy exacto. Ligar online tiene también su cortejo: chatear, mandar sms, conseguir el teléfono, hablar, enviar fotos, toda una tarea que, como una amiga reconocía: “si hubiera estado en un bar de copas todas las horas que he invertido frente al ordenador, es probable que me hubiese ido a la cama con todos los clientes habituales”. De hecho, y según un artículo que publicaba el periódico inglés The Guardian, ya existe el oficio de ciber Cyrano, alguien que chatea y suplanta la personalidad de un ocupado sujeto, sin tiempo para atender a sus deberes en los portales de contactos. Matt Prager, coach de citas acabó desempeñando este papel en Nueva York. Cuando finalmente consigue un têt à têt para sus clientes, les da un dossier de notas con sus gustos, preferencias y temas de los que han hablado para ponerlo al día.
    Mario Luna subraya que entre las reglas de oro para ligar por internet está ante todo la de no alargar demasiado el periodo antes de conocerse. “Una persona que dedica mucho tiempo antes de la primera cita es sospechosa”, dice Mario, “porque denota que no tiene una vida demasiado interesante y que puede permitirse perder el tiempo. Los otros dos principios básicos son: redactar un buen perfil que destaque del resto y elegir el portal adecuado. Hay que saber donde se está a gusto, dar con un sitio al que irías aunque no quisieras ligar, por eso es importante buscar una página web donde nos sintamos cómodos. Si eres un tío cachas vete a una que den predominancia a las fotos, si eres un poeta métete en grupos de escritores. Cuando disfrutas eres más guapo, brillas más, enseñas todo tu potencial. Yo aconsejo utilizar las redes sociales para buscar pareja y las páginas de contactos si lo que se quiere es sexo”. 
    Eso mismo fue lo que hizo mi amiga Claudia, harta de pasar desapercibida a los ojos de los hombres porque ya había entrado en la edad en que las mujeres se vuelven invisibles. Con 47 años decidió meterse en un portal de citas, a pesar de su resistencia inicial. “Yo diría que es la única opción para las que están solas y que tienen mi edad”, dice, “porque los hombres de 50 buscan una de 30 y yo me niego a salir con un tipo de 70 años. Pero cuando entras en la red ves que también hay jóvenes que buscan mujeres maduras, aunque solo sea para sexo, pero al menos también las tienen en cuenta. Con internet es como si vivieras en un pequeño pueblo y de repente te vas a la gran ciudad. Hay tantas cosas que hacer que a veces puede ser abrumador, o incluso frustrante si vas muy deprisa y empiezas a tener muchas citas, pero al menos vuelves a existir, no estás muerta”.

    La gran urbe está llena de locales especializados, portales de contactos para todos: guapos (beautyfullpeople.com), feos (theuglybugball.com), fumadores de hierba (420dating.org), gente con parecido físico (findyourfacemate.com), mujeres en prisión (womenbehindbars.com), gente con trastornos mentales (notlongerlonely.com), colectivo que crece día a día y hasta webs para citas a ciegas, donde ni se habla ni se ven fotos antes, para kamikazes o casos de urgencia (crazyblinddate.com). En España,victoriamilan.es es la mejor para ser infiel si estás casado o tienes pareja; edarling.es, una de las más populares, está diseñada para solteros exigentes; sexytribu.es es perfecta para encuentros sexuales.
    Existen también páginas especializadas, no ya en crear lazos sino en romperlos, porque son muchos los que eligen la vía digital para mandar a la pareja a freír espárragos. Esta sí que es más rápida, y un email diciendo: “todas tus cosas están en casa de tu madre. Hasta nunca”, ahorra muchas horas de discusiones. Wotwentwrong.com nació para compartir el despecho y tan solo hay que inscribirse y contar el historial de la relación fracasada para recibir palmaditas en el hombro o comentarios que echen más leña al fuego; mientras neverlikeditanyway.com es una especie de eBay para vender los recuerdos y regalos del ex, convertido ya en rata de dos patas, como diría Paquita la del Barrio.

    jueves, 28 de marzo de 2013

    El Tango: una visión sistémica del amor de pareja

    Tango.
    Cuando trabajo con parejas y trato a explicar los Órdenes del Amor entre hombre y mujer me refiero al Tango para explicar que quiere decir: " La mujer debe seguir al hombre y el hombre debe servir a la mujer".
    Tango es más que un baile. Tango es un ejemplo vivencial de la vida entre hombre y mujer.
    “Pongamos por ejemplo a un hombre y a una mujer. El uno se encuentra en un lado del río, la otra en el otro. Los dos tienen sus puntos de vista, cada uno en una orilla distinta. Ahora bien, no les sirve de nada ir pregonando sus puntos de vista. El río todo el tiempo va pasando delante de ellos. Para saber realmente lo que es el orden, ambos tienen que abandonar sus posiciones, bajar al río y meterse en el remolino. Entonces se darán cuenta de lo que es la vida y cual es el orden que para ellos resulta.” (Pág. 128)*
    El hombre busca una mujer con la cual quiere bailar y la mujer busca un hombre con quien quiere bailar. Se buscan con los ojos y si ambos están de acuerdo, se encuentran en la pista de baile.
    El abrazo
    El hombre y la mujer se encuentran, el hombre extiende su mano, la mujer coloca la suya en la mano de él. El hombre rodea con el otro brazo el cuerpo de la mujer. La mujer apoya relajadamente su brazo sobre el hombro de él o rodea su cuello. A modo de saludo sintonizan sus movimientos, girando con sus cuerpos en un semicírculo o también realizando un balanceo, pasando el peso del cuerpo de una pierna a otra.
    Hay dos formas de bailar: una es abierta y amplia y la otra es cerrada y estrecha. En la Argentina, las personas se saludan con un beso en la mejilla. La cercanía de cara y tronco está permitida. El contacto con las partes inferiores del cuerpo no - ése es íntimo. Por eso la postura en el baile estrecho es de forma trapezoide, abierta hacia abajo. En este caso el centro del equilibrio está en medio de los dos cuerpos - en el espacio libre.
    En la forma abierta los troncos están enfrentados. Con los brazos forman un círculo, un embudo de energía. El hombre da el impulso desde el pecho y los brazos y a través del pecho y de los brazos, la mujer recibe ese impulso. Ambos cuerpos forman un círculo, que se transforma en círculo energético. El brazo debe ser firme, pero no rígido. Cada uno debe estar centrado en su propio eje. Ellos quieren acercarse, pero se dejan frenar por el círculo energético.
    Al hombre le atrae la mujer porque nota que como hombre le falta la mujer. Y la mujer se siente atraída por el hombre porque nota que como mujer le falta el hombre. A ambos les falta aquello que el otro tiene, y cada uno puede dar aquello que el otro necesita. Para que una relación de pareja se logre, el hombre tiene que ser hombre, y seguir siéndolo, y la mujer tiene que ser mujer, y seguir siéndolo.
    Si el hombre desarrollo el femenino en sí mismo, ya no necesita la mujer, y sí la mujer desarrolla lo masculino en sí misma, ya no necesita al hombre.
    Con la decisión de bailar juntos, el hombre asume el rol masculino - la dirección, es hombre y sigue siendo el que dirige. Con la decisión de bailar juntos la mujer asume el rol femenino - la entrega y sigue siendo mujer, sigue entregada.
    El hombre dirige: él da orientación y sostén y provee seguridad, para que ella se sienta protegida. Así pueda desplegarse pueda realizar los firuletes y disfrutar del baile. Él la dirige en movimientos y... la frena. Él prepara sorpresas, para evitar la rutina.
    La mujer se deja guiar, solo reacciona frente a sus impulsos y con eso le proporciona la importancia, que le hace falta para poder dirigir. Ella permanece en la entrega, espera en él y le da sentido a su dirección. En algunos momentos ella sostiene la estabilidad, para que él pueda entregarse por instantes e inventar nuevos juegos.
    Hacen falta ensayos - no sale enseguida, porque no está claro, cuánto de cada ingrediente hace falta. Entregarse no significa dejarse caer. Y dirigir no significa imponerse a la fuerza.
    Juntos crean un baile, un movimiento en el espacio, que es único para cada pareja. Ambos aportan lo suyo y en eso son iguales.
    La relación de pareja se fundamenta en la necesidad mutua y en la renuncia al otro sexo. El hombre tiene que renunciar a adquirir lo femenino como algo propio y a tenerlo como si él mismo pudiera hacerse o ser una mujer. La mujer tiene que renunciar a adquirir lo masculino como algo propio y a tenerlo como si ella misma pudiera hacerse o ser un hombre, y todo esto también en el pleno sentido físico.
    Dar y tomar
    En el abrazo se da un intercambio entre dar y tomar. Ambos dan y ambos toman. Y tanto el dar como el tomar son hechos activos. Uno toma activamente el impulso y lo convierte en movimiento y a través de ese movimiento se inicia un nuevo impulso, que a su vez provoca otro movimiento. Así se genera el movimiento en el espacio compartido.
    Además es propio del orden entre el hombre y la mujer que el hombre quiera a la mujer por mujer, y la mujer quiera al hombre por hombre. Asimismo es importante que entre ellos dos de realice un intercambio en el que ambos den y tomen en la misma medida. Para llegar a un intercambio, ambos tienen que dar lo que tienen y tomar lo que les falta.
    La mujer toma algo del hombre que ella no tiene y lo utiliza en su manera. Esto fortaleza su feminidad. El hombre toma algo de la mujer, que el no tiene y lo utiliza en su manera y esto fortaleza su masculinidad. Ambos sacan provecho a través del otro.
    Bailar es dialogar
    El movimiento es un diálogo. El hombre da un impulso, él dice algo a través de su cuerpo y de este modo revela algo de sí mismo. Muestra algo de su idiosincrasia, de su emoción, del misterio de ser hombre. La mujer recibe ese impulso y con ello también expresa algo. Revela algo de sí mismo, muestra una emoción y algo de su misterio de ser mujer.
    “El hombre se experimenta como incompleto ante la mujer y, dado que como hombre le falta la mujer, ésta le atrae. La mujer a su vez, se experimenta como incompleta ante el hombre y, dado que como mujer le falta el hombre, éste la atrae. Dado que cada uno le falta el otro, se desarrolla una atracción mutua. Este hecho significa un gran impulso de energía para ambos".
    El hombre tiene que estudiar a la mujer y sus movimientos. ¿Dónde apoya ella su peso, cómo y en qué movimiento puedo dirigirla? No puedo llevarla hacia la izquierda, si ella tiene su peso apoyado en el lado izquierdo. No se puede avanzar, si ella tiene su peso adelante. Ambos deben estar seguros de haber comprendido las señales que se han dado. Recién entonces se pueden involucrar el uno con el otro. Si ella no entendió, él le debe dar una nueva señal. Y ella tiene toda libertad de responder a esa señal o no. Si ella no quiere responder, no lo hace y él acepta. Él no la obliga ni ella a él.
    Si él quisiera avanzar sin tenerla en cuenta o si ella se resistiera, ambos pierden el fluir del movimiento. Así se produciría una lucha por el poder.
    Lo que si pueden hacer los dos: seducir al otro. El hombre la mujer para que le siga, y la mujer al hombre para que le sirva.
    Bien, el hombre da una señal y ella responde. Al responder ella le da otra señal y él responde.
    Es como en la vida real. Cuando yo escucho al otro, continúa el diálogo. Si no, no puedo ponerme en contacto con el otro. Entonces hablo cualquier cosa, y por lo general pasa de largo. Y de esa manera nada se puede desarrollar entre ambos. Así uno responde solamente a las propias propuestas y no a las de nuestro interlocutor.
    Pero en muchos matrimonios también se presentan situaciones, donde un miembro de la pareja hace algo, que hiere al otro. Aquí también el que fue herido también siente la necesidad de compensar. Tiene la necesidad de vengarse.
    Así que le devuelve algo malo a su pareja, pero esto lleva a un intenso intercambio de maldades.
    Pero existe una regla muy simple para salir de este círculo diabólico:
    Así como en el intercambio de bondades por amor, uno le da al otro algo más de lo bueno, así en el intercambio de maldades uno le devuelve al otro un poco menos de lo malo. Así el intercambio de bondades se puede reiniciar.
    El hombre coloca su pierna como una zancada, pero ella no tropieza, porque con un impulso, él la vuelve amablemente a la corriente del movimiento. La mujer aprovecha una parada para pulir su zapato en el pantalón de él. ( paradas)
    El hombre la guía en una dirección y de pronto la frena. La pierna libre de la mujer, que estaba lista para el próximo paso, dibuja un ocho en el aire, (boleo). Con el próximo movimiento él lleva su pierna contra el muslo de ella. En el baile, esa pierna no tiene nada que hacer en ese lugar. La trasgresión, el pasarse de los límites, pide una compensación. En la próxima oportunidad ella trata de golpearle con la pierna - pero sin llegar a tocarlo. Ella no quiere golpearlo. Él solamente siente el ímpetu de la pierna que golpea en el aire (ganchos).
    De esta manera los miembros de la pareja se devuelven un poco menos de "lo malo" y el dar y tomar de cosas buenas puede recomenzar.
    Lo Femenino y lo Masculino
    La mujer renuncia a lo masculino en ella y permanece en su rol auténticamente femenino. El hombre renuncia a lo femenino en él y permanece en su rol auténticamente masculino.
    Para ser hombre, el hombre tiene que renunciar a ser mujer él mismo y permitir que una mujer le dé lo femenino como obsequio, y viceversa. Ambos tienen que aceptar sus limitaciones para así capacitarse para una relación, ya que, de esta manera, ambos se necesitan y tienen la posibilidad de complementarse.
    La mujer sigue al hombre en su círculo de energía, en su movimiento y él permite que se despliegue, porque el hombre tiene la misión de mostrar la belleza de la mujer. Cuando lo masculino puede quedarse claramente con el hombre y lo femenino con la mujer, la belleza se puede desplegar.
    En el movimiento se ve: él acompaña a ella con su cuerpo, porque ella lo necesita para encontrar su flexibilidad. Ella reacciona ante esta energía masculina, la asimila y da al hombre algo en devolución, que le proporciona fuerza para dirigir. De esta manera ambos se complementan. El hombre le da a la mujer su masculinidad y la mujer le da al hombre su feminidad. En la confluencia de estas dos energías se unen lo MASCULINO y lo FEMENINO. Se genera un movimiento: Vida y ... Tango.
    “La relación entre el hombre y la mujer es lograda, si la mujer sigue al hombre. Es decir, le sigue a su familia, a su ciudad, a su círculo, a su idioma, a su cultura, y está de acuerdo con que también los hijos le sigan. Pero también aquí hay una compensación, un contrapeso. De complemento, el orden del amor entre el hombre y la mujer exige: el hombre tiene que servir a la mujer..”
    Lo que significa esto en el Tango, se lo dejo a su propia percepción, mientras observan parejas bailando el Tango argentino.

    lunes, 18 de febrero de 2013

    FALSOS MITOS SOBRE EL AMOR


    FALSOS MITOS SOBRE EL AMOR

    En nuestra sociedad prevalece todo un conjunto de falsos mitos sobre el amor e ilusiones positivas sobre las relaciones amorosas. De hecho, la creencia popular persiste en considerar el amor como algo único, místico, evasivo, para toda la vida… aunque todas esas cualidades son contraintuitivas desde puntos de vista sociales, evolutivos y científicos (Djikic y Keith, 2004).

    Estos mitos sobre el amor han pasado de generación en generación, y siguen siendo alimentados por los contenidos de películas de cine, programas de televisión, novelas románticas y cuentos populares, entre otros.

    Ahora bien, estos mitos perjudican las relaciones sentimentales y afectan a la calidad de vida de las parejas, pues nos hacen tener falsas expectativas sobre qué es y cómo debería de ser una relación de pareja. En este sentido, es importante que la gente entienda que esos mitos son falsos. Sólo así podrá concebir las relaciones de otra manera más ajustada a la realidad, lo que le ayudará a tener relaciones más sanas y duraderas.

    Estas creencias problemáticas, en distinto grado, conforman lo que algunos autores han denominado mitología romántica. Se trata de suposiciones que pueden catalogarse como creencias falsas, imposibles y conflictivas. Veámoslas en detalle según el esquema propuesto por Yela (2002).


    CREENCIAS DE CARÁCTER ABSURDO

    Mito de la media naranja

    Consiste en la creencia de que elegimos la pareja que teníamos predestinada. Esto difícilmente puede considerarse adaptativo para una persona, que puede esperar gran parte de su vida la llegada de su “alma-gemela”, desdeñando otros potenciales compañeros que podrían satisfacer perfectamente sus necesidades afectivas y reproductivas.


    CREENCIAS FALSAS

     Mito de la exclusividad

    Se centra en creencia de que el amor romántico sólo puede sentirse por una única persona al mismo tiempo.
     
    Mito del libre albedrío

    Se trata de la creencia de que nuestros sentimientos amorosos son absolutamente íntimos y no están mediatizados por factores biológicos, sociales y culturales ajenos a nuestra voluntad.

    Mito de la equivalencia

    Representa la creencia de que los conceptos de “enamoramiento” y “amor” son equivalentes.

    Mito del emparejamiento

    Es la creencia de que la pareja es una unidad natural y universal.

    Mito de los celos

    Consiste en la creencia de que los celos son un indicador del amor verdadero.
     
    Mito de la omnipotencia

    Alude a la creencia de que “el amor lo puede todo”.


    CREENCIAS IMPOSIBLES POR LIMITACIONES BIOLÓGICAS, SOCIALES O PSICOLÓGICAS

    Mito de la perdurabilidad

    Consiste en la creencia de que el amor romántico de los primeros meses debe perdurar a lo largo del tiempo.


    CREENCIAS ALTAMENTE CONFLICTIVAS

    Mito del matrimonio

    Es la creencia de que el amor debe conducir siempre a la unión estable de la pareja, y constituirse en la base única del matrimonio (o de la convivencia en pareja).

    Mito de la fidelidad

    Representa la creencia de que todos los deseos pasionales, románticos y eróticos sólo pueden satisfacerse exclusivamente con la pareja propia.
      

    ENTENDIENDO CORRECTAMENTE EL AMOR 

    Debido a nuestra cultura y la sociedad en la que vivimos, hemos sido educados/as y criados/as bajo una serie de creencias y expectativas referidas a las relaciones de pareja. Es muy probable que nunca podamos deshacernos por completo de estas ideas falsas, porque son parte de nuestra historia personal.

    Sin embargo, lo importante es tener conciencia de ello y del efecto que pueden tener si las aplicamos a nuestra vida sentimental.

    Recuerda que el ser humano tiende a idealizar personas y relaciones, además de sostener algunas creencias que, aunque compartidas por la mayoría, no dejan de ser un obstáculo para la satisfacción y felicidad de la pareja.

    Habrá que esperar...

    Cada cuatro años nuestro calendario tiene un día más y las mujeres, la oportunidad de declararle su amor a sus parejas: según una antigua tradición irlandesa, cada 29 de febrero son ellas quienes tienen la potestad de pedir en matrimonio a sus medias naranjas.

    Según la leyenda, Santa Bridget hizo un trato con San Patricio y desde entonces, cada cuatro años, las mujeres pueden pedir a sus novios que se casen con ellas. Así, de la misma forma en que un año bisiesto regulariza el calendario, este día serviría para balancear los roles tradicionales de ambos sexos.

    ¿Y qué pasa si él se niega? La tradición indica que el sorprendido novio pague una “penalidad”, como un vestido o incluso efectivo, y en algunos países él debe comprar 12 pares de guantes para ahorrarle a la novia el disgusto de verse sin el deseado anillo de compromiso.

    Fuente: terra.es

    jueves, 14 de febrero de 2013

    Cinco formas de ser feliz estando soltera

    Soltera y feliz: Tienes que aprender a llevarte bien contigo misma. Foto: Thinkstock
    Hay mujeres que están solteras porque quieren estarlo. Otras porque no conocen a nadie que alcance los estándares de calidad.Cualquiera sea la razón, estar sola es una oportunidad perfecta para pasar un buen tiempo y ser feliz. Aquí encontrarás 5 maneras de lograrlo.
    1. Aprecia quién eres. Una de las principales razones por las que a las mujeres no les gusta estar solteras es debido a que se sienten infelices consigo mismas. Cuando estás en una relación, tu energía se consume haciendo feliz a otra persona. Piensas en los planes juntos y te acostumbras a la rutina diaria.
    El problema viene cuando ya no tienes eso y tienes que pensar otra vez en ti misma. Aquellos que están felices consigo mismo son los que van a sentirse mejor estando solteros. Puede ser difícil aprender a apreciarte. Sin embargo, este es el paso más importante y saludable para poder tener buenas relaciones en el futuro o para encontrar la felicidad estando solo.
    2. Acepta tu estado de soltera. Puede ser fácil luchar contra tu estado de soltería. La aceptación a menudo nos hace libres y te permitirá dejar atrás el estigma de estar solo. Si constantemente te preguntas por qué estás sola, entonces este consejo es para ti. Es muy fácil concentrarse en por qué estás sola, en lugar de simplemente aceptar el hecho de que lo estás y punto.
    3. ¿Qué quieres hacer? Una gran ventaja de estar soltera es no tener ninguna responsabilidad con nadie. Puedes hacer exactamente lo que quieras, si deseas hacerlo. En una relación hay que considerar los sentimientos de la otra persona. Muchas personas tienen miedo de esta libertad inicial, cuando salen de una relación. Sin embargo, una vez que empiezas a hacer cosas para ti misma, empezarás a darte cuenta de lo agradable que es.
    4. Mantente ocupada. Esta es una de las mejores maneras de estar tranquila, cuando estás ocupada. Consigue nuevos pasatiempos y encuentra algo que te guste. Tal vez podrías volver a la universidad, por ejemplo. O prueba aquello que siempre quisiste, pero lo pospusiste. Ahora es el momento de centrarte en ti y participar en actividades divertidas. Mantente ocupada y te olvidarás de que estás sola. Podrías incluso viajar y aprender más sobre el mundo.
    5. Haz nuevos amigos y atesora los que ya tienes. Para dejar de sentirte sola, haz nuevos amigos o pasa más tiempo con los que ya tienes. Cuando te rodeas de personas que se preocupan por ti, estarás más feliz. Organiza noches de diversión con amigos y busca pasatiempos diferentes para encontrar otros nuevos. Puede encontrar amigos prácticamente en todas partes estos días, incluyendo en Internet.
    Tienes que aceptar que la soltería no es un fracaso. Es más bien un momento para aprender a quererte y mejorar tus relaciones con amigos y familia.
    Fuente: terra.es

    viernes, 8 de febrero de 2013

    ¿Caemos demasiado en el tópico de las películas porno?

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    La literatura 'para chicas' puede perjudicar seriamente a tu autoestima corporal


    La 'Chick Lit' no es tan inofensiva como parece. Un estudio defiende que si la protagonista está insegura sobre la imagen de su cuerpo, las lectoras acaban desarrollando los mismos miedos.


    dentro chickAl final va a resultar que todos los que ponen el grito al cielo cada vez que Lena Dunham enseña sus carnes en un capítulo de Girls no saben el bien que la chica está haciendo sobre la autoestima corporal de las televidentes. Porque quizá la ficticia Hannah Horvath no sólo sea "una voz de una generación", puede que Hannah Horvath sea el referente necesario para poder ir en ropa interior por nuestros hogares (o ajenos) sin tener que esconder barriga o buscar una luz lo suficientemente ambiental como para borrar cualquier rastro de celulitis u otros estragos de la ley de la gravedad sobre nuestros cuerpos. La chica, eso sí, empeño y ganas está poniendo para que cambiemos el chip. Su tendencia a ir en cueros sin razón aparente no se ha extinguido en la segunda temporada de la serie.
    El afán exhibicionista de Dunham no es baladí. Ahora que habíamos asumido, al fin, quelas comedias románticas perjudican seriamente a la salud social, aparece un nuevo estudio que nos advierte que la literatura destinada al público femenino(conocida como Chick Lit, o esas novelas en las que una treintañera trabajadora, desastrosa en lo sentimental, vive obsesionada por su atractivo físico y por saber si encontrará al caballero triunfador que solucione su inestable sino) puede perjudicar seriamente a nuestra autoestima corporal. Fans de Bridget Jones, abstenerse, la lectura de las siguientes líneas puede herir vuestra sensibilidad.
    Según un estudio de la Virginia Tech, publicado en el número de diciembre de la revistaBody Image, las novelas de Chick Lit que contienen protagonistas que expresan sentimientos negativos hacia su cuerpo pueden influenciar a sus lectoras sobre cómo perciben su atractivo o su propio peso. Lo que vendría a decirnos que, aunque hayamos admirado la soltería desastrosa de Bridget, el régimen ad infinitum que profesaba la heroína de Helen Fielding sobre su cuerpo nos ha pasado factura a la hora de valorar nuestro propio peso, y nos ha llegado a contagiar su angustioso via crucisfrente a la báscula. Un bajón de autoestima en toda regla.
    Lena Los investigadores, Robert G. Magee y Melissa J. Kaminsky, no utlizaron las novelas de Fielding para ilustrar su estudio, pero sí apostaron por otros dos clásicos del género: ¿Me lo prestas? de Emily Griffin (De Bolsillo) y Dreaming in Black and White de Laura Jensen Walker. De los dos títulos tomaron dos extractos de 3.200 palabras y editaron nueve versiones en las que manipularon el peso de la protagonista y sus sentimientos sobre su cuerpo. Conservaron el tono literario, pero las referencias a la altura de la heroína y sus tallas de ropa se modificaron (en algunos tenía sobrepeso, en otros no), así como los comentarios que hacía sobre sí misma y sobre el peso del resto de personajes (en algunos tenía la estima alta, en otros baja y en otros no había ninguna mención), reflejando así su amor propio corporal.
    Los autores ofrecieron las versiones de los dos pasajes a 159 estudiantes universitarias que, tras la lectura, completaron un cuestionario sobre autoestima corporal basada en escalas. Tras analizar las respuestas de las jóvenes, Magge y Kaminsky llegaron a la conclusión de que leer sobre mujeres delgadas hacía sentir a las lectoras menos atractivas sexualmente, y leer sobre mujeres inseguras aumentó la preocupación de las lectoras sobre su propio peso.
    Tal y como explicaron los investigadores en este artículo del Pacific Standard "las representaciones textuales de la autoestima corporal tenían un impacto severo sobre las preocupaciones de peso de las lectoras, motivado posiblemente porque estas novelas permiten indagar en la mente de sus protagonistas y leer sobre sus pensamientos más intimos”.
    Aviso para futuras lectoras de la tercera entrega de la saga Bridget Jones: por mucho que ansíen su lectura, las consecuencias de la empatía emocional con las heroínas del Chick Lit no siempre son satisfactorias.
    Escrito por Noelia Rámirez
    Fuente: El Páis