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jueves, 8 de agosto de 2013

El cerebro y el sistema nervioso; el perfecto dúo dinámico

Mientras haces un importante examen de matemáticas, sabes que tu cerebro está trabajando muy duro. Pero tu cerebro hace mucho más que limitarse a recordar fórmulas. ¿Te empiezan a sudar las manos mientras te reparten el examen? Es porque tu cerebro está funcionando. ¿Sientes un gran alivio cuando te das cuenta de que te sabes la respuesta a una pregunta? También se lo debes a tu cerebro. Y si, también es tu cerebro el responsable de que se te vaya momentáneamente el santo al cielo y empieces a pensar con la gran fiesta a la que irás el próximo viernes por la noche.
Cuerpo básico: cerebro and sistema nervioso
El cerebro es el órgano más mandón de todo el cuerpo: da órdenes prácticamente a todas las demás partes del cuerpo sobre qué tienen qué hacer, constantemente, independientemente de que tú seas consciente de ello. No solo controla lo que piensas y sientes, cómo aprendes cosas y las recuerdas y la forma en que te mueves, sino también muchas cosas de las que te das menos cuenta, como el latido del corazón o que a determinada hora te entre sueño o estés de lo más despierto.

¿Por qué es tan importante el cerebro y el sistema nervioso en el día a día?


Si te imaginas el cerebro como un ordenador central que controla todas las funciones del organismo, entonces el sistema nerviosovendría a ser una red o entramado que envía mensajes en ambos sentidos entre el cerebro y las distintas partes del cuerpo. Lo hace a través de la médula espinal, la cual, partiendo del cerebro, desciende por la espalda y contiene nervios en su interior, una especie de filamentos que se ramifican hacia los demás órganos y partes del cuerpo.
Cuando llega un mensaje al cerebro procedente de cualquier parte del cuerpo, el cerebro envía a su vez un mensaje a esa parte del cuerpo que le indica cómo debe reaccionar. Por ejemplo, si tocas accidentalmente un horno caliente, los nervios de tu piel enviarán un mensaje de dolor a tu cerebro, el cual enviará, a su vez, un mensaje a los músculos de tu mano para que la retires? ¡Afortunadamente, esta carrera de relevos neurológicos dura mucho menos que el tiempo que se tarda en leer su descripción!

¿Cómo funciona el cerebro?


¿Por qué no puedes hacerte cosquillas a ti mismo?
Teniendo en cuenta todo lo que hace, el cerebro humano es increíblemente pequeño, pesando solo unos 1.360 g. De todos modos, tiene multitud de pliegues y surcos, que le proporcionan la superficie adicional necesaria para almacenar toda la información importante sobre el cuerpo.
La médula espinal, por su parte, es un largo amasijo de tejido nervioso de unos 45 cm. de largo y poco menos de 2 cm. de grosor. Se extiende desde la parte inferior del cerebro hasta el extremo inferior de la columna vertebral. A lo largo de todo su recorrido, diversos nervios se van ramificando hacia el resto del cuerpo, lo que se conoce como sistema nervioso periférico.
Tanto el cerebro como la médula espinal están protegidos por huesos: el cerebro por los huesos del cráneo, y la médula espinal, por una serie de huesos entrelazados en forma de anillo denominados vértebras que conforman la columna vertebral. Ambos están protegidos y amortiguados por capas de membranas denominadas meninges, así como por un líquido especial denominado líquido cefalorraquídeo. Este líquido ayuda a proteger al tejido nervioso, a mantenerlo sano y a eliminar sus productos de desecho.
El cerebro está compuesto por tres grandes partes: el cerebro anterior, el cerebro medio o mesencéfalo y el cerebro posterior.

El cerebro anterior


El cerebro anterior es la parte más voluminosa y compleja del cerebro humano. Está formado por el telencéfalo -el área con todos los pliegues y surcos que se reproduce típicamente en las ilustraciones del cerebro- así como por otras estructuras que hay debajo del telencéfalo.
El telencéfalo contiene la información que, básicamente, nos convierte en lo que somos: la inteligencia, la memoria, la personalidad, las emociones, el habla y la capacidad de sentir y movernos. Áreas específicas del telencéfalo se encargan de procesar diferentes tipos de información. Se denominan lóbulos, y el cerebro consta de cuatro: frontal, parietal, temporal y occipital.
El telencéfalo se divide en dos mitades, denominadashemisferios, que están conectadas por la parte central mediante un haz de fibras nerviosas (el cuerpo calloso) que les permite comunicarse.
Aunque ambas mitades pueden parecer idénticas, como una imagen y su reflejo, muchos científicos creen que tienen funciones diferentes. El hemisferio izquierdo se considera lógico, analítico y objetivo, mientras que el derecho se considera más intuitivo, creativo y subjetivo. O sea que, mientras resuelves un problema de matemáticas, utilizas el hemisferio izquierdo, mientras que, cuando escuchas música, utilizas el derecho. Los científicos creen que en algunas personas predomina el hemisferio izquierdo, mientras que en otras lo hace el derecho y en otras no predomina ningún hemisferio, utilizando ambos hemisferios en la misma medida.
La capa más externa del telencéfalo se denomina córtex ocorteza cerebral (también conocida como "materia gris"). La información recogida por los órganos sensoriales llega a la corteza cerebral a través de la médula espinal. Seguidamente esta información se envía a otras partes del sistema nervioso para su ulterior procesamiento. Por ejemplo, cuando tocas un horno caliente, esa información no solo es procesada para que muevas la mano, sino que también es enviada a otras partes del cerebro para ayudarte a recordar que no debes volver a tocar un horno caliente en el futuro.
En la parte interna del cerebro anterior se encuentran el tálamo, el hipotálamo y la hipófisis. El tálamo se encarga de enviar los mensajes procedentes de los órganos sensoriales, como los ojos, las orejas y los dedos, a la corteza cerebral. El hipotálamo controla el pulso, la sed, el hambre, los patrones de sueño y otros procesos corporales que ocurren en el organismo de forma automática. También controla la hipófisis, una glándula que fabrica las hormonas que controlan el crecimiento, el metabolismo, la digestión, la maduración sexual y la respuesta al estrés.

El cerebro medio


El cerebro medio o mesencéfalo, situado debajo de la parte central del cerebro anterior, actúa a modo de maestro de ceremonias, coordinando todos los mensajes que llegan al cerebro y los que salen de él.

El cerebro posterior


El cerebro posterior se encuentra debajo de la parte posterior del telencéfalo y engloba el cerebelo, el puente y la médula oblonga. El cerebelo -que en latín significa "pequeño cerebro" porque parece una versión a pequeña escala del cerebro- controla el equilibrio, el movimiento y la coordinación. El puente y la médula oblonga, junto con el cerebro medio, integran el denominadotronco cerebral. El tronco cerebral recibe, envía y coordina todos los mensajes cerebrales. También controla muchas de las funciones corporales automáticas, como la respiración, la frecuencia cardiaca, la tensión arterial, la conducta de tragar, la digestión y el parpadeo.

¿Cómo funciona el sistema nervioso?


El funcionamiento básico del sistema nervioso depende en gran medida de multitud de células diminutas denominadas neuronas. El cerebro contiene millones de esas células, que están especializadas en muchos tipos distintos de funciones. Por ejemplo, las neuronas sensoriales captan información sensorial en los ojos, los oídos, la nariz, la lengua y la piel y la envían al cerebro. Las neuronas motoras reciben información procedente del cerebro e indican a las distintas partes del cuerpo cuándo deben moverse.
Todas las neuronas del cuerpo se trasmiten información entre sí a través de un complejo proceso electroquímico, estableciendo conexiones entre sí que afectan a la forma en que pensamos, aprendemos cosas, nos movemos y nos comportamos.

Inteligencia, aprendizaje y memoria


Cuando naciste, tu sistema nervioso contenía la máxima cantidad de neuronas que tendrás en toda tu vida, pero muchas de ellas no estaban conectadas entre sí. A medida que fuiste creciendo y aprendiendo cosas, la información se fue trasmitiendo de una neurona a otra una y otra vez, creándose conexiones o vías nerviosas en tu cerebro. Por eso aprender a montar en bicicleta o a conducir un coche requiere tanta concentración pero después, cuando las conexiones ya están establecidas, el proceso se automatiza.
En los niños pequeños el cerebro es sumamente adaptable y flexible; de hecho, cuando una parte del cerebro de un niño se lesiona, a menudo otra parte puede pasar a desempeñar parte de las funciones perdidas. Pero, a medida que nos hacemos mayores, al cerebro cada vez le cuesta más establecer nuevas conexiones o redes neuronales, lo que determina que nos resulte más difícil aprender tareas nuevas o cambiar pautas de conducta establecidas. Por eso muchos científicos consideran que es importante seguir planteándole retos a nuestros cerebros proponiéndonos nuevos aprendizajes y estableciendo nuevas conexiones, ya que eso nos ayudará a mantener activo al cerebro durante todo el ciclo vital.
La memoria es otra función compleja del cerebro. Las cosas que hacemos, aprendemos y vemos se procesan primero en la corteza cerebral y luego, si esa información es lo suficientemente importante para que merezca la pena recordarla permanentemente, se envía a otras partes del cerebro (como elhipocampo y la amígdala) a fin de que la retengamos en la memoria a largo plazo. Conforme esos mensajes viajan por el cerebro, se crean conexiones y redes neuronales que son los fundamentos de la memoria.

Movimiento


Distintas partes del telencéfalo se encargan de mover distintas partes de cuerpo. El hemisferio cerebral izquierdo controla los movimientos del lado derecho del cuerpo y viceversa. Por ejemplo, cuando das una patada a una pelota de fútbol con el pie derecho, es el hemisferio cerebral izquierdo el encargado de enviar el mensaje que te permite hacerlo.

Funciones corporales básicas


Una parte del sistema nervioso periférico denominada sistema nervioso autónomo es la encargada de controlar muchos de los procesos corporales en los que casi nunca necesitamos pensar, como la respiración, la digestión, la transpiración (o sudoración) y la conducta de temblar. El sistema nervioso autónomo está compuesto por dos subsistemas: el sistema nervioso simpático y el parasimpático.
El sistema nervioso simpático prepara al cuerpo para las respuestas rápidas en situaciones de estrés, como presenciar un atraco a mano armada. Cuando ocurre algo peligroso, el sistema nervioso simpático hace que el corazón bombee más deprisa para que envíe más sangre a las distintas partes del cuerpo que podrían necesitarla. También hace que las glándulas suprarrenales, ubicadas encima de los riñones, liberen adrenalina, una hormona que ayuda a proporcionar una fuerza adicional a los músculos para una huída rápida. Este proceso se denomina respuesta de "lucha o huída".
El sistema nervioso parasimpático hace justamente lo contrario: prepara al cuerpo para el descanso. También desencadena en el sistema digestivo los movimientos necesarios para digerir la comida a fin de que el cuerpo pueda asimilar eficazmente los nutrientes contenidos en los alimentos que ingerimos.

Los sentidos


Tus ojos pueden ver a tu mejor amigo acercándosete -pero, si no tuvieras cerebro, ni siquiera lo reconocerías. Tu pizza preferida seguro que está deliciosa -pero, si no tuvieras cerebro, tus papilas gustativas no te permitirían saber si te estás comiendo una pizza o la caja de cartón donde venía. Ninguno de los órganos sensoriales tendría ninguna utilidad sin el procesamiento de la información sensorial que tiene lugar en el cerebro.
  • Vista. Probablemente la vista nos dice muchas más cosas sobre el mundo que nos rodea que cualquier otro sentido. La luz que nos entra en los ojos proyecta una imagen invertida sobre la retina. La retina transforma la luz en señales nerviosas y las envía al cerebro, el cual invierte la imagen para que la veamos del derecho y nos indica qué es lo que estamos viendo.

  • Oído. Todos los sonidos que oímos son el resultado de ondas sonoras que nos entran por los oídos y nos provocan vibraciones en los tímpanos. Esas vibraciones son transferidas a lo largo de la cadena de huesecillos del oído medio y transformadas en señales nerviosas. Seguidamente la corteza cerebral procesa esas señales y nos indica qué estamos oyendo.

  • Gusto. La lengua contiene grupitos de células sensoriales denominadas papilas gustativas que reaccionan a las sustancias químicas que hay en los alimentos. Las papilas gustativas reaccionan a los sabores dulce, ácido, salado y amargo, y envían mensajes a las áreas de la corteza cerebral encargadas de procesar el sabor.

  • Olfato. Las células olfativas de la mucosa que recubre el interior de los orificios nasales reaccionan a las sustancias químicas que inspiramos y envían mensajes al cerebro a través de nervios específicos. Según los expertos, el cerebro es capaz de distinguir entre más de 10.000 olores diferentes. Con una sensibilidad tan desarrollada, no es de extrañar que los investigadores sugieran que los olores están íntimamente ligados a los recuerdos.

  • Tacto. La piel contiene más de 4 millones de receptores sensoriales -mayoritariamente concentrados en los dedos, la lengua y los labios- que captan información relacionada con el tacto, la presión, la temperatura y el dolor, y la envían al cerebro para que la procese y reaccione en consonancia.

Problemas que pueden afectar al cerebro


Puesto que el cerebro lo controla todo, cuando hay algún problema en el cerebro, este suele ser grave y puede afectar a muchas partes del cuerpo y funciones diferentes. Las enfermedades hereditarias, los trastornos cerebrales asociados a la enfermedad mental y los traumatismos craneoencefálicos pueden afectar al modo en que funciona el cerebro y alterar las actividades diarias de las demás partes del cuerpo.
He aquí algunos de los problemas que pueden afectar al cerebro:
Tumores cerebrales. Un tumor es una inflamación provocada por un crecimiento anómalo de tejido. Los tumores cerebrales pueden crecer muy lentamente produciendo muy pocos síntomas hasta alcanzar un tamaño considerable, o bien crecer y extenderse rápidamente, provocando síntomas graves y que empeoran rápidamente.
Los tumores cerebrales pueden ser benignos o malignos. Los benignos generalmente se limitan a áreas muy concretas del cerebro y se pueden curar mediante cirugía si están ubicados en lugares donde pueden extirparse sin dañar los tejidos adyacentes. Los tumores malignos son cancerosos y tienen más probabilidades de crecer y extenderse rápidamente.
Parálisis cerebral. La parálisis cerebral está provocada por un defecto en el desarrollo o bien por una lesión cerebral previa al nacimiento o que se produce durante el parto. Afecta a las áreas motoras del cerebro. Una persona con parálisis cerebral puede tener una inteligencia promedio o presentar graves retrasos del desarrollo o deficiencia mental.
La parálisis cerebral puede afectar al movimiento corporal de muchas maneras diferentes. En los casos más leves, solo se asocia a una leve debilidad en los músculos de las extremidades. En otros casos puede haber mayor grado de discapacidad -una persona puede tener problemas para hablar y para realizar movimientos básicos, como andar.
Epilepsia. La epilepsia es una afección del sistema nervioso que cursa con convulsiones. Las convulsiones parciales solo afectan a áreas específicas del cerebro y los síntomas varían dependiendo de la ubicación del foco epiléptico. Otras convulsiones, denominadas crisis generalizadas, afectan a una parte más extensa del cerebro y generalmente se asocian a movimientos descontrolados de todo el cuerpo y pérdida de conciencia. Aunque en muchos casos los médicos desconocen su causa, la epilepsia puede asociarse a lesiones, tumores o infecciones cerebrales. La tendencia a desarrollar epilepsia se puede heredar por familias.
Dolor de cabeza. Hay muchos tipos de dolores de cabeza. Algunos de los más frecuentes son:
  • la cefalea tensional (el más común de todos) está provocada por la tensión muscular acumulada en la cabeza, el cuello y los hombros
  • la migraña es un dolor de cabeza fuerte y recurrente de causa poco clara
  • la cefalea en brotes suele considerarse un subtipo de migraña.
Las migrañas pueden aparecer con o sin previo aviso y durar varias horas o días. La tendencia a tener migraña parece tener una base hereditaria. Las personas que tienen migraña pueden presentar un episodio de este tipo al exponerse a un “desencadenante” (por ejemplo, determinado alimento), y pueden experimentar mareos, entumecimiento, náuseas, sensibilidad a la luz (o fotofobia) y/o ver líneas zigzagueantes.
Meningitis y encefalitis. Son infecciones que afectan al cerebro y la médula espinal y que suelen estar provocadas por bacterias o virus. La meningitis es una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal, y la encefalitis, una inflamación del tejido cerebral propiamente dicho. Ambos trastornos pueden provocar lesiones permanentes en el cerebro.
Enfermedad mental. Las enfermedades mentales engloban una amplia variedad de problemas en la forma de pensar y de funcionar que tienen algunas personas. Los expertos saben que algunas enfermedades mentales se asocian a anomalías estructurales o químicas presentes en el cerebro. Algunas enfermedades mentales se heredan, pero a pesar de que los investigadores saben que esas enfermedades se dan más en unas familias que en otras, todavía no han logrado identificar su causa. Las lesiones cerebrales y el abuso de las drogas y el alcohol también pueden desencadenar algunas enfermedades mentales.
Los signos de las enfermedades mentales crónicas, como el trastorno bipolar o la esquizofrenia, pueden empezar a manifestarse durante la infancia. Las enfermedades mentales que pueden afectar a los jóvenes incluyen la depresión, los trastornos de la conducta alimentaria como la bulimia o la anorexia nerviosa, el trastorno obsesivo-compulsivo y las fobias.
Traumatismos craneoencefálicos. Los traumatismos craneoencefálicos se dividen en dos categorías: externos (generalmente afectan al cuero cabelludo) e internos. Los traumatismos craneoencefálicos internos pueden afectar al cráneo, los vasos sanguíneos que hay en su interior o el tejido cerebral propiamente dicho. Afortunadamente, en la mayoría de caídas y golpes en la cabeza solamente se lesiona el cuero cabelludo, lo que suele ser más aparatoso que peligroso. Los traumatismos craneoencefálicos internos suelen tener implicaciones más graves porque el cráneo actúa a modo de casco protector del delicado tejido cerebral.
Las conmociones cerebrales son un tipo de traumatismo craneoencefálico interno que cursa con pérdida temporal de la función cerebral normal. Las conmociones cerebrales repetidas pueden provocar lesiones cerebrales permanentes. La práctica deportiva es una de las actividades en que los jóvenes sufren más conmociones cerebrales. Por lo tanto, es importante que lleves el equipo de protección apropiado cuando practiques deporte y que dejes de practicarlo cuando sufras un traumatismo craneoencefálico.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿Qué es el efecto cliffhanger?

No sé cuántos de vosotros conocéis este concepto. Me imagino que es probable que aquellos que son fanáticos de las series estén más familiarizados con él pero, para hacerlo común a todos, os lo explicaré.

El cliffhanger lo podríamos definir como un shock para el que lo sufre. No es más que aquella última imagen o frase de un capitulo de una serie, libro, videojuego, etc. que genera el suspense necesario para despertar nuestra intriga en descubrir qué viene a continuación. Es, por lo tanto, un elemento que crea adicción y motiva al individuo en la búsqueda de nueva información acerca de lo visto o leído.

Por poner un ejemplo reciente, entre los cliffhanger más impactantes nos encontramos con el “We have to go back Kate” de Lost en su tercera temporada que, bajo mi punto de vista, proporcionó un push aún mayor a la serie.

El cliffhanger está relacionado con el Efecto Zeigarnik, que viene a explicar que aquello que todavía está pendiente en nuestra memoria es más fácil de recordar que aquello que consideramos como terminado. Por poner un ejemplo cotidiano, cuando nos presentan a un grupo de personas, posiblemente, a los 20 minutos no recordemos el nombre de ninguno excepto el de la persona que crea un especial interés en nosotros, simplemente, por el hecho de considerar que el resto de personas ya no pueden aportarnos nada más. Sin embargo, el nombre de esa persona especial sí lo recordamos pues esperamos mantener una relación más profunda, indagar en quién es y conocerla. ¿Te ves reflejado?

Esto puede ser aplicado a muchísimos ámbitos de la vida pero yo sólo me centraré en su aplicación en la educación.
La educación recibida por todos nosotros es “vomitiva” tal y como la definía un profesor mío muy acertadamente. Aprendes los conceptos para el examen y una vez terminados los expulsas fuera de la cabeza. ¿Por qué sucede esto? Simplemente no nos hacen ver más allá. La educación está planteada para cumplir con una planificación, aprender unos conceptos y aprobar un examen pero no inspira al alumno para continuar más allá. Termina el curso y el aprendizaje se considera cerrado. ¿Alguien le dice a los alumnos la aplicación que puede tener una teoría científica en otros ámbitos de su vida? ¿Alguien enseña a los niños de las escuelas a amar lo que estudian? ¿Alguien crea interés para que los alumnos no sólo aprendan aquello que va a entrar en el examen?

Creo que la educación no debería centrarse en explicar todo al alumno. El profesor debería ser un guía. Enseñarle cómo puede acceder al bosque, pero no acompañarle en su camino por él. Crear en él la atención y el interés necesario para que profundice más, para que por sí solo descubra nuevos conocimientos, tenga su propia visión del conocimiento y no una visión sesgada por el ambiente que le rodea. Eso proporciona innovación, da una mayor cantidad de opiniones y contribuye a la riqueza cultural.

Si ahora os dijese que he descubierto una página en chino que te da 5 mandamientos para la felicidad eterna estoy seguro que muchos de vosotros la buscaríais, la encontraríais y después buscaríais un traductor chino para poder comprender lo que dice y si los mandamientos contienen un cliffhanger continuaríais investigando.

Nada da más energía a una persona que la motivación. Y una manera de alimentar la motivación es a través de la incertidumbre.

Antes que un “FIN” proporcionad a los demás un “CONTINUARÁ“.


Fuente: http://queaprendemoshoy.com/

viernes, 26 de octubre de 2012

Dónde colocar los guiones de los diálogos, ¿antes o después de los signos de puntuación del diálogo?


Corregir una novela es muy tedioso. Algo tedioso de narices. Por ello, como yo he sido victima de estos pequeños terroristas, los guiones cortos y sus vecinas, la rayas de dialogo. He pensado que estaría bien compartir con vosotros esto que he encontrado por ahí y que tan útil me ha resultado.
Según el Diccionario panhispánico de dudas de la RAE, lo primero que hay que aclarar es que los diálogos en un texto narrativo no van precedidos de guiones, sino de una Raya, que es ligeramente más larga que un guión.
La mayoría de los procesadores de texto convierten automáticamente un guión normal en una raya cuando inicia una frase, pero si el programa que usamos no lo hace así, el atajo de teclado para  Mac es Alt+shift+- y en Windows es ALT + 0151 y
Esta raya antecede a los diálogos, tras una sangría, y sin dejar espacio entre la raya y el comienzo del parlamento.
La raya también enmarca las acotaciones del narrador, y debe cerrarse sólo si el diálogo continúa tras el comentario del narrador.
—Hola, ¿cómo estás? —dijo ella tras verle entrar—. ¿Vas a salir?
—No, no saldré —dijo él sin mirarla.
Cuando se utiliza un verbo de habla para el comentario del narrador (decir, exclamar, afirmar, responder, etc.), éste va en minúscula, aunque el diálogo haya terminado con un signo de puntuación del mismo valor que un punto, como un signo de exclamación o de interrogación.
—¿Eso es todo? —preguntó ella.
Si el diálogo del personaje continúa tras la acotación, y la primera parte termina con coma, punto, punto y coma o dos puntos, este signo de puntuación se coloca tras la raya del cierre.
—Todo —respondió él—. Y tanto que es todo.
Cuando el comentario del narrador no lleva un verbo de habla, la primera parte del diálogo se cierra con un punto, y la acotación comienza con mayúscula. Si el diálogo continúa después, se escribe un punto tras la raya de cierre.
—Estupendo. —Ella se volvió para que no viera su sonrisa—. Me llevo la llave.

viernes, 12 de octubre de 2012

La muerte de Némesis, el oscuro compañero del sol

Un gran poder destructivo sacude la Tierra cada 27 millones de años, pero ¿de qué se trata? Investigadores rechazan una vieja hipótesis astronómica
Dos investigadores norteamericanos han hecho pública una estremecedora teoría. Después de estudiar los datos de registros fósiles de hasta 500 millones de años de antigüedad, han llegado a la conclusión de que la Tierra es sacudida por una catástrofe colosal exactamente cada 27 millones de años, lo que ha provocado el mismo número de extinciones masivas. Suponen que algo llegado del espacio puedo provocar estas hecatombes mundiales, pero ¿el qué? No es fácil imaginar un proceso tan regular en nuestro caótico ecosistema interestelar. El artículo, que aparece publicado en el archivo científico arXiv y en la revista del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), Technology Rewiew, rechaza la famosa hipótesis de Némesis, la existencia de un oscuro y lejano compañero del Sol causante de estos apocalipsis cíclicos.

Adrian Melott, de la Universidad de Kansas, y Richard Bambach, del Instituto Smithsoniano en Washington, han examinado los datos de archivos fósiles de 500 millones de antigüedad -el doble de lo que nadie haya analizado jamás-, para concluir, con un nivel de confianza del 99%, que algo de enorme poder destructivo atiza nuestro planeta cada 27 millones de años, una periodicidad que muchos paleobiólogos ya han reconocido anteriormente.

Según los autores, esto es una señal clara y nítida en una enorme longitud de tiempo. La primera idea que se les pasó por la cabeza para explicar esta regularidad es que un objeto oscuro lejano orbita el Sol cada 27 millones de años y que, cuando nos visita, nos envía una lluvia mortal de cometas como tarjeta de presentación.

¿Puede tratarse de Némesis? En 1984, físicos de las universidades de Berkeley y Princeton publicaron en Nature un estudio que sugería que nuestro Sol podía formar parte de un sistema binario. Su acompañante sería Némesis, una estrella apagada o una enana marrón aún no descubierta (llamada así por la diosa griega de la venganza) que cada 26 a 34 millones de años atravesaría la nube de Oort. Al hacerlo, provocaría una terrible tormenta de grandes cometas que explicaría las grandes catástrofes planetarias y las extinciones asociadas.

El autor de la hipótesis, R.A. Muller, llegó a afirmar que si le daban «un millón de dólares, descubro a Némesis». Sin embargo, la idea fue recibida de forma muy desigual por la comunidad científica y hoy en día tiene muchos detractores. Para Melott y Bambuch, la precisión y regularidad de las extinciones masivas demuestra precisamente que Némesis no existe. Según ellos, la órbita de Némesis debería haberse visto infuenciada por los numerosos encuentros que el Sol ha tenido con otras estrellas en los últimos 500 millones de años.

Un enemigo cercano:

Estos encuentros habrían causado que la órbita de Némesis variara de una u otra forma. La órbita podría haber cambiado repentinamente de forma que, en vez de mostrar un solo pico en su periodicidad, tuviera dos o más; o la periodicidad podría haber cambiado gradualmente hasta un 20%. Sin embargo, los datos señalan que las extinciones ocurren cada 27 millones de años, tan regular como un reloj, lo que significa, según los autores, que no es culpa de la hipotética Némesis. A su juicio, algo más anda debe ser el responsable y quizás nuestro enemigo esté más cerca de casa de lo que pensamos.

Para los más angustiados por un cataclismo cósmico, los científicos señalan que la última extinción masiva se produjo hace 11 millones de años, así que, si la teoría se cumple, todavía queda bastante tiempo para conocer qué es lo que próximo que se nos viene encima.

Fuente: Periodico ABC

Némesis: La diosa del castigo y la muerte

La palabra Némesis es el término que se utiliza para hablar sobre lo opuesto a uno, lo que a uno le hace frente y se opone de manera completa. Es una figura que supone sentimientos y elementos negativos, es el conjunto completamente negativo y opuesto a una persona. 

El nombre Némesis proviene del griego, para la antigua cultura griega Némesis era una diosa que aplicaba justicia y venganza sobre aquellos que no cumplían con los designios de los dioses. Como su tarea era justamente castigar a los seres humanos, la Némesis queda hoy en día asociada con elementos negativos y oscuros.

La diosa Némesis griega no es tan conocida como otras, pero su tarea en el mundo de los dioses y de los humanos no era menos importante que el de otros dioses. Esto es así ya que Némesis castigaba a los seres humanos que no seguían o no respetaban el designio de los dioses pero a su vez ella misma se ubicaba por encima de los dioses del Olimpo pudiendo considerársela una diosa superior. Si bien era representada como una diosa hermosa, también se tendía a representarla en imágenes, esculturas y demás obras artísticas con un aspecto un tanto lúgubre para remarcar el hecho de que en su poder estaba la justicia divina.

Es una deidad primordial, por lo que no está sometida a los dictámenes de los dioses olímpicos. Castiga sobre todo la desmesura. Sus sanciones tienen usualmente la intención de dejar claro a los hombres que, debido a su condición humana, no pueden ser excesivamente afortunados ni deben trastocar con sus actos, ya sean buenos o malos, el equilibrio universal. Un claro ejemplo lo encontramos en Creso, que al ser demasiado dichoso fue arrastrado por Némesis a una expedición contra Ciro que provocó su ruina.

También se considera que era la diosa griega que medía la felicidad y la desdicha de los mortales, a quienes solía ocasionar crueles pérdidas cuando habían sido favorecidos en demasía por la Fortuna. Con este carácter nos la presentan los primeros escritores griegos, y más tarde fue considerada como las Furias, es decir, como la diosa que castigaba los crímenes. El poder irresistible de Némesis está expresado por su asociación con Adrastea, divinidad asiática que se confundió con ella, hasta ser este nombre uno de sus epítetos. Némesis es uno de los atributos del dios supremo, y era, en unión de Adrastea, el instrumento de la cólera divina.

El origen del culto a Némesis hay que buscarlo en el temor que sentían los griegos a la cólera divina. Hesíodo presenta a Aidos y Némesis indignados del espectáculo de la perversidad humana, huyendo de la Tierra, envueltos en velos blancos; de suerte que, para él, Némesis no es más que una personificación del sentimiento moral, reprobador de toda violencia y de todo exceso. El primer templo y los primeros altares que tuvo Némesis estuvieron en Ramnonte, situado en la región del Ática. Durante mucho tiempo su culto no salió de allí.

Considerada por algunos como la fuerza o poder del Sol, su culto se había extendido por toda la tierra. Era venerada por los persas, asirios, babilonios, egipcios y etíopes. Orfeo llevó su culto a Grecia e Italia y la colocó entre sus principales divinidades bajo el nombre griego de Némesis. Tenía un altar en el Capitolio al que los guerreros iban a sacrificar antes de partir para los combates y le ofrecían un machete o una cuchilla.

De esta diosa proviene entonces la idea de Némesis, concepto utilizado hoy en día en nuestro lenguaje. La Némesis es normalmente comprendida como aquello que se opone directamente a uno mismo. Así, la Némesis de una persona puede ser descrita como su enemigo más importante e íntimo, aquel que conoce a la persona de manera íntegra y sabe cuáles son sus debilidades y miserias. La idea de Némesis está muy presente en la iconografía de los cómics y de los héroes en general ya que a pesar de ser los mismos muy poderosos, siempre presentan algún enemigo importante que puede tener el poder de vencerlos fácilmente por conocer sus debilidades.