lunes, 10 de septiembre de 2012

Esto sí es un Chick-Lit, y esto otro... ¡NO!


Este género literario se rige por unas pautas muy marcadas y comunes que aparecen en todas sus novelas y que hacen que sea muy fácil encasillarlas. Como resumen esquemático se puede decir que, a grosso modo, el "chick lit" es un género literario que va dedicado a un segmento de mercado muy concreto: las mujeres entres los veinte y los treinta y cuyas novelas están protagonizadas por mujeres con edades comprendidas entre esa franja de edad con peripecias (que servirán como hilo narrativo) basadas en problemas cotidianos y reales con los que las lectoras puedan identificarse pero tratados con mucho humor. Una de las pioneras del género y la que lo dio a conocer fue Helen Fielding con su novela "El diario de Bridget Jones". 

De hecho, esta novela sirve como punto de referencia a la hora de hablar de muchas otras. Es frecuente leer reseñas, críticas e incluso frases en portadas de novelas que hacen alusión a ese libro para hacer un símil comparativo con algún otro.


El "chick lit" es un género que está bastante denostado y desprestigiado por considerarse literatura menor. Uno de los problemas que creo que ha habido al respecto es que, con el paso del tiempo, hemos asistido a su perversión por culpa de muchas autoras que han dañado este tipo de literatura. 

Por un lado, tenemos a las autoras que creen que escribir un buen libro de este género es fácil. El mercado está infestado de libros "chick lit" que dan vergüenza ajena y dañan la imagen del resto. Ni mucho menos todo el mundo puede dedicarse a escribir "chick lit" pero, al ser un género que vende, muchas autoras han querido apuntarse al carro pensando que, ya que la receta de estos libros es siempre la misma, sólo hace falta seguir los pasos y ya se tiene un libro. Pues no: no basta con conocer la receta, hay que saber mezclar los ingredientes.



Por otra parte, están las autoras que han pervertido la esencia del "chick lit" y han creado un subgénero al que hacen pasar como tal pero que no es, ni de lejos, lo mismo. Me refiero a las autoras de "chick lit para pijas". 

¿Ejemplos? "Las rubias de la quinta avenida", "Sexo en Nueva York", "El diablo viste de Prada" y un largo etcétera. 

La esencia original del "chick lit" y el motivo por el que gustó tanto, fue porque sus protagonistas eran normales y corrientes, de ir por casa, que cometían errores y metían la pata y seguían adelante sin renunciar a ser ellas mismas. 

De unos años para aquí, ha aparecido un batallón de escritoras que han decidido poblar sus libros con pijorras que van de fiesta a los locales más "in", tienen trabajos glamorosos, viven en un ático en Nueva York y tienen un novio modelo o por chicas que están en lo más bajo del escalafón social y, transformándose en pijas, triunfan. Si quieren escribir sobre eso, me parece perfecto. Pero que no engañen: eso no es "chick lit" en su esencia original.

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