martes, 18 de septiembre de 2012

Reflexión sobre el consumismo - ¡Compra! ¡Compra! ¡Compra!


Evidentemente en la sociedad de hoy en día es inevitable el consumo. Eso está claro. Como consumidores, tenemos una serie de necesidades que cubrir, y para ello, entramos en un circuito comercial que lleva siglos en funcionamiento y que consiste en la adquisición de bienes y servicios a cambio de dinero.

Ni siquiera una vida natural de subsistencia, cultivando y criando lo necesario para vivir, está exenta de cierto nivel de dependencia del entramado comercial. Pero por desgracia, en los últimos tiempos, este sistema comercial se está desarrollando a pasos tan grandes que a menudo se está convirtiendo en una obsesión por vender (por parte de las empresas) y por consumir (por parte de los consumidores).

¿Y qué papel juega la publicidad en este proceso?
La publicidad se encarga de mostrarnos los productos, servicios e ideas con el fin de que el ciudadano consuma todo tipo de productos, para satisfacer sus necesidades, muchas veces creadas. El consumidor no se para a reflexionar sobre su necesidad real de consumo ni sobre los posibles impactos o perjuicios que este exceso de consumo puede causar. A este ritmo, conseguimos un deterioro de los medios en los que vivimos, un agotamiento de recursos y en algunos casos, la explotación de personas de países subdesarrollados.
En algunos casos. Hemos pasado del CONSUMO al CONSUMISMO, es decir, hemos pasado a una época de desenfreno por comprar bienes y servicios que, en algunos casos, se acumulan sin ninguna utilidad concreta ni necesidad por parte del consumidor, pero que se nos venden para que con ellos podamos conseguir esa felicidad y confort por todos anhelados.
Os recomiendo que veáis este video llamado Gran Superficie. Se trata de un video documental de la asociación Ecologistas en Acción que, a través de entrevistas y varios ejemplos, analizan temáticas como la alimentación, los medios de comunicación y la educación y sobre el papel de la publicidad en el sistema actual de sobreproducción y sobreconsumo.
Su duración es de 58 min y merece la pena.


Cristina Carbonell

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