
Es importante buscar la sintonía en la comunicación con las personas con tal de crear confianza y evitar conflictos.
Cuando dos personas están mentalmente “sincronizadas”, sus cuerpos se
sincronizan también físicamente, adoptando posturas similares y
utilizando los mismos gestos. Lo que ese comportamiento comunica de
forma no verbal es: “Soy igual que tú y estoy de acuerdo con tus puntos
de vista”. El efecto espejo sirve para que los demás se sientan cómodos y
es una buena herramienta para crear confianza.
Esta sincronía se inicia ya en el seno materno, cuando las funciones corporales y el latido del corazón siguen el ritmo de la madre; esta es la razón por la que tendemos por naturaleza a sentirnos cómodos viéndonos reflejados como en un espejo.

Existen diferencias destacables entre la expresión emocional del hombre y la mujer. Mientras que las mujeres usan más la expresión facial (una media de 6 expresiones faciales en una escucha de 10 segundos), los hombres confían más en el movimiento del cuerpo y la gesticulación. La mujer lee el significado de lo que se dice a través del tono de voz y del lenguaje corporal de su interlocutor y registra su comprensión reflejando esas emociones. Sin embargo, muchos hombres parecen estatuas cuando escuchan a alguien principalmente por la necesidad evolutiva de evitar mostrar las emociones en público para defenderse de posibles ataques. No obstante, los escaners cerebrales revelan que los hombres sienten emociones igual que las mujeres pero a menudo evitan mostrarlas en público. Así, la clave para imitar el comportamiento del hombre sería reducir las expresiones faciales (en caso de ser mujer) y utilizar el cuerpo para exterioriorizar las emociones.

El mejor comunicador será aquel que sepa fijarse en los pequeños y sutiles movimientos de la cara e interpretar el lenguaje corporal mediante el calibrado, es decir, interpretar de manera adecuada lo que la otra persona está sintiendo y buscar la sintonía con aquella persona. De esta manera, podrá llamar la atención de cada persona.
Normalmente disminuirá el nivel de atención o de alerta de nuestro interlocutor si va en la misma línea nuestro lenguaje corporal y el contenido de lo que explicamos. Muchas personas que mienten o quieren persuadir trabajan los primeros instantes de la comunicación lanzando mensajes de sincronía para que su interlocutor relaje su grado de atención, baje la guardia y confíe en ellos; a partir de aquí será más fácil convencer o persuadir sobre lo que les interesa. Así que ojo con aquellos que quieran vendernos la moto, no nos vayan a pillar desprevenidos...
Fuente: http://www.thesweetfish.com
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